19.10.2021

Conociendo el nuevo convenio colectivo del campo sevillano

Esta ma√Īana me he informado a fondo del contenido del nuevo convenio colectivo en el campo sevillano, firmado d√≠as atr√°s entre la patronal y Comisiones Obreras. Se trata de un acuerdo que afecta a m√°s de 140.000 trabajadores y trabajadoras de la provincia¬†en explotaciones forestales e industrias de actividades agrarias (fundamentalmente: elaboraci√≥n de vino, aceituna, aceite, queso, manipulado, almacenamiento, transporte y transformaci√≥n de frutos o productos agrarios).

Tengo que agradecer, como siempre, la predisposici√≥n de¬† M√≥nica Vega y Juan Antonio Caravaca, a quienes he conocido precisamente en el √°mbito de las movilizaciones de los √ļltimos meses a ra√≠z precisamente de este tema.

No es sencillo aprobar una regulación de las relaciones laborales en un sector donde la precariedad, la subcontratación y la desigualdad hacen tan difícil asegurar su cumplimiento. Controlar a empresas agrícolas, sometidas al régimen agrario no es lo mismo que hacerlo a una ETT que contrata por el régimen general. No existe el mismo grado de cumplimiento de convenio en la recogida del melocotón que en la aceituna, donde se paga por espuerta, o la naranja, que suele pagarse por cajón recogido.

La casu√≠stica es tan diversa y permite tantos agujeros legales que resulta farragoso encontrar a quien incumple, sobre todo cuando el propietario de las tierras se limita a cobrar el dinero que le paga una subcontrata por recogerle la cosecha (la llamada ¬ęcompra en el √°rbol¬Ľ).

Precisamente, la efectividad en el cumplimiento de lo pactado en el nuevo convenio ser√° la principal ocupaci√≥n en la que, seg√ļn me han informado, trabajar√°n desde el sindicato durante los pr√≥ximos meses, gracias a la inclusi√≥n de cl√°usulas novedosas que mejoran la capacidad de inspeccionar a esas empresas que compran la fruta directamente del √°rbol, o priorizan la igualdad entre mujeres y hombres, dada las nefastas experiencias de los √ļltimos meses sobre acoso laboral y sexual en los campos de Huelva.

A este √ļltimo respecto, traigo aqu√≠ el art√≠culo Las trabajadoras del oro rojo que escribi√≥ Pastora Cordero en la p√°gina 11 de la revista¬†de la Secretar√≠a Confederal de Mujer e Igualdad¬†de Comisiones Obreras, en marzo del a√Īo pasado:

Pero la realidad es que los abusos¬†abundan por los campos onubenses y las¬†v√≠ctimas son las temporeras de la campa√Īa¬†de la fresa, que no denuncian por el miedo a¬†ser despedidas.¬†

‚ÄúHazme caso o te cuento menos cajas‚ÄĚ,¬†susurran los abusadores del poder.

Bajo los pl√°sticos, camioneros y capataces¬†se pasean entre ellas. Se detienen¬†y lanzan alg√ļn piropo machista. Las muestras¬†de hombr√≠a se aplauden. Pero en muchas¬†ocasiones no queda opci√≥n: aceptar las¬†‚Äúcondiciones‚ÄĚ del patr√≥n es la √ļnica alternativa.¬†Con deudas, descendencia, etc. es dif√≠cil¬†negarse a nada, ni resistir a las amenazas.

Mi agradecimiento tambi√©n, a Carlos Aristu, que me ha acompa√Īado durante toda la reuni√≥n y que siempre¬† asiste a los encuentros entre IU Sevilla y CC.OO.