Como tú, llevo toda la crisis leyendo sobre la crisis, sobre sus causas, sus consecuencias -muchas no hace falta leerlas- y sobre las recetas que vienen aplicando nuestros gobernantes de turno (distintos cocineros, mismo menú). Pero, mira por dónde, la pregunta esencial, la cuestión universal, el padre y la madre de todos los interrogantes, la que creo que debería hacer todo el mundo, con independencia de ideologías y preocupaciones, se la suelta inocentemente un albañil a su fisio en ‘La mano invisible’, de Isaac Rosa:
"Doctor, tengo una pregunta, no se moleste: todo esto que me está enseñando es para curarme y que así viva mejor, o para que pueda seguir trabajando como un animal sin que el dolor me lo impida".