La diferencia entre literatura y ficción comercial

Como no sé hacer crítica literaria, he aquí una -estupenda- reseña sobre el -excelente- último libro que he leído. La hace Juan Mal-herido (Alberto Olmos) en eldiario.es.

Mal empezamos, pero no puede uno dejar de notar y de anotar que La mujer de sombra, de Luisgé Martín, comparte tesituras, sección de videoclub y esposas con una novela de enorme éxito que se vende ya en bloques de cartón por eso de ser una trilogía. Hasta la palabra clave del título (“sombra”) figura en la portada de ambos libros. No he leído –y noten el jodido esfuerzo que estoy haciendo por no citarlo- el bestseller del año, pero –precisamente por ello- puedo afirmar que La mujer de sombra y … (ya saben) constituyen, en un hipotético –de hecho: real, fatal, decisivo- duelo de talentos y concepciones estéticas la plasmación más exacta que se me ocurre de la diferencia que hay entre literatura y ficción comercial.

Sigue leyendo

Agua caliente, rumores, desvelos y libros

Miércoles de sol y frío. Los caramelos de la cabalgata permanecen despachurrados, adheridos al asfalto, a la solería de las calles peatonales. Las potentes máquinas de agua caliente pulverizada no han podido erradicar su presencia, y será el tiempo, poco tiempo, quien lo haga.

Me pregunto cuánta agua caliente hace falta para evitar que Dos Hermanas cierre su centro de planificación familiar antes que su hipódromo. Sigue leyendo

Rescoldos, sombras y luz

Miércoles 2 de enero. Sol y fresco, no frío. Los trabajadores de Roca siguen encerrados en la catedral de Sevilla. Espero que la cercanía a dios les traiga suerte, más suerte que la cercanía a Toscano-dios les trajo a los trabajadores de Cerámicas Bellavista (“Toscano, échanos una mano”). Algunos, como mi amigo Mario, ya conocen ambas divinidades. (Un fuerte abrazo).

De aquellos rescoldos apagados, estas cenizas. Sigue leyendo