El tiempo pasa deprisa

Lunes 16 de septiembre. No te creas todo lo que te cuentan.

El tiempo pasa deprisa. Hace dos semanas le envié un informe sobre la Residencia de Montequinto a Antonio Maíllo para seguir girando la rueda y, revisando la documentación, comprobé que han pasado cinco años desde los primeros movimientos de la Consejería de Salud y Bienestar (de hecho, por aquel entonces esa consejería se llamaba de otra manera).

El tiempo pasa deprisa. El zamarreón que supuso la Marcha por la Dignidad del SAT en Dos Hermanas fue hace ya un año.  Por esos primeros días de septiembre, un cavernícola local se convirtió en promotor desinteresado de Cantelyngrado “el concepto”.

La secuencia fue más o menos así: escribo en twitter que Cañamero y Gordillo harán noche en Dos Hermanas, recibo un mensaje en plan “que se paguen un hotel como todo el mundo” y, a partir de eso, lluvia de réplicas de gente de Cantely, hasta que el incendiario en cuestión se preguntó algo así como “¿qué pasa, todos los rojos sois del mismo barrio, eso qué es, Cantelyngrado?”. Y ya tal, como diría aquel.

El sábado pasado anduve recordando el tema, y el aludido no tardó en responder

Mi madre murió el 30 de marzo, así que le di las gracias por el pésame.

El tiempo pasa deprisa, sobre todo para mi padre. Y para mi amigo José Manuel, ahora alias Shadon Cherokee, pero el picoleto cuando lo vi por última vez, hace veinte años, haciendo la mili en San Fernando. Ya es casualidad que acabase viviendo en La Moneda. (No se fue a la guardia civil). Y para esas personas que a diario me presentan, con el desahucio a la vuelta de la esquina, nunca como ahora había conocido a tanta gente con tantos problemas tan cercanos. Y para los Cano Marrufo, que siguen resistiendo las dentelladas de la caverna, desde que fueron despojados de sus invernaderos hasta el último capítulo, la salida de Megapark.

El tiempo pasa deprisa. Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado, que diría Nietszche. Seguimos gritando que no habrá paz para los malvados, pero, por ahora, lo que no hay es paz para los parias de la tierra.

Manual de supervivencia

Eduardo López Mejías. Hace años que escribió Rafael Reig: “Cualquier rana capaz de explotar a otras ranas, o capaz de mirar para otro lado, ya no tiene un alma que llevarse a la boca, por más que hable de ella. Ya puede repetir como un conjuro solidaridad, comercio justo, respeto, solidaridad de nuevo: da igual, rana explotadora se queda. Nos quedamos, por supuesto”.

Eduardo fue concejal en la etapa de Manuel Benítez Rufo. En la fotografía de arriba, es quien nos mira de perfil, apoyado en la pared, chaqueta oscura, junto a la única mujer de primera aquella corporación municipal. Yo no lo conocí hasta hace pocos años, siempre elegantísimo, igual que Mercedes, su compañera sentimental: dos historias enormes que contar, nada que ver con las tormentas de ranas que hoy anegan la política. Sigue leyendo

Cuestión de método

Más ruido del habitual en el patio interior del ayuntamiento. Un grupo de trabajadores de la construcción, banderas de CCOO -y alguna de UGT- en ristre, ocupan pacíficamente la sala y quieren una reunión con el alcalde.

Salimos del despacho y bajamos. Nos unimos a la gente, nos informamos y esperamos el desenlace. Alguien dice que, además de ver al alcalde, se podrían concentrar en la puerta del despacho del PP para protestar contra la reforma laboral. Al cabo de un rato, suben dos representantes sindicales, trabajadores del ayuntamiento, llamados por el alcalde. No hay reunión y, de hecho, el alcalde sale por la puerta trasera. Sigue leyendo

Simbología y comparación

Si enviamos a la prensa local esta fotografía de mi presencia en la X Asamblea Federal de Izquierda Unida no fue por casualidad. Mucha gente me ha preguntado por qué no me retraté junto a Cayo Lara, Alberto Garzón o Juan Manuel Sánchez Gordillo, por poner tres ejemplos de compañeros más conocidos, probablemente los que más.

La compañera Tania Sánchez es diputada en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, pero antes de eso fue concejala de Cultura (y Juventud) en el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, donde ahora gobernamos con mayoría absoluta. Esta ciudad, de unos 75.000 habitantes, es la de mayor población en la que tenemos alcaldía desde hace varios mandatos, los suficientes como para marcar diferencias. Por tanto, la fotografía es puro simbolismo.  Sigue leyendo

La dignidad

(“Mujeres por la Diginidad” en la asamblea del 15M de Montequinto, 28/11/2012).

Entraron en la Residencia de Mayores de Montequinto a la hora más agradecida del sol, acompañadas de Cañamero y Gordillo (que tiene mejor aspecto que hace un par de meses), las gentes del 15M, los que nos incorporamos por el camino, Manolo Baena (nuestro diputado andaluz que presentó la PNL contra el cierre de la residencia), Jaime y yo. Se notaban los kilómetros dejados atrás a pie, pero afrontaron contentas los últimos metros, cantando las canciones que ya oímos el 6 de septiembre en Dos Hermanas, en volandas por los aplausos con que fueron recibidas por trabajadoras y trabajadores. Sigue leyendo