Hace poco recibií una visita que propició una intensa conversación (primero de dos, luego casi tertulia de tres) sobre el "concepto" del Parque de la Alquería.
Ahora, cada vez que echo la mañana o la tarde allí con Marcelo, me acuerdo de esa charla. También cuando voy al Parque de María Luisa de Sevilla y a Isla Mágica.
El mayor espacio natural de la ciudad avanza hacia lo funcional, hacia la idea de parque temático. Hay fotografías aéreas de décadas pasadas que muestran un entorno más descuidado, sin duda, pero también mucho más verde y menos amarillo y gris que ahora.
Debe ser cosa de la modernidad: en casa amueblamos con Ikea y el mantenimiento de los parques y jardines públicos se encargan a Urbaser.
Ahora están cambiando los bancos (los de sentarse). Todavía se mantienen alguno de los de siempre, como el de la foto de arriba.
Abajo puedes ver los que andan poniendo ahora, en las zonas donde los otros ya estaban inservibles o en lugares donde antes no había. Dos hornadas temporales distantes, cuyo común denominador es la etiqueta de Fundició Ductil Benito, proveedor habitual de nuestro mobiliario urbano (desde las papeleras que ves por las calles hasta los famosos macetones de la circunvalación).
PD: Mucho me temo que cuanto acabo de contar se podría considerar metáfora de lo que está ocurriendo en nuestro país y en Europa.
Hace poco me he interesado en conocer porqué el Mercadona de Montequinto no tiene aparcabicis en la puerta principal
…continuo, (como decÃa Lola Palacios del cachondo que puso la v al lado de b, también lo era el que puso el enter del ratón al lado del espacio), bueno a lo que iba,los muebles del Ikea, el mantenimiento a Urbaser, los bancos a Fundició Ductil Benito y los aparcabicis a una empresa X, no valen los que el Mercadona guarda en su almacén, cosas de la vida.
Por cierto, espero que el autor de este blog halla regañado durante su estancia en el parque a quien halla pisado el cesped, y a quien no halla recogido la caca de su perro y a quien…
Creà que habÃa terminado, pero no, lo del halla regañado, halla pisado y halla recogido en vez de haya, no tiene excusa ni pretexto.