Paisaje después del incendio

Alguien dijo: “Nos acordamos de felicitar a los trabajadores y trabajadoras del INFOCA sólo cuando extinguen un incendio. Después los olvidamos: cuando recortan sus medios y sus derechos”. Alguien dijo también: “Nos acordamos de Doñana sólo cuando arde”.

Este martes hemos hablado de eso y de mucho más en Mazagón. Por el camino vimos una pequeña zona quemada de matorrales, con los pinos intactos (cosas del viento, me dijeron). La intervención de la compañera Carmen Centeno, al comienzo, fue la más hiriente de todas, porque lo emocional tiene mucho que ver con la rebeldía (y viceversa), porque ella es de allí y está saturada de imágenes de llamas y desolación.

En el encuentro hablamos de decenas de cosas: de la gestión autoritaria y partidista del Espacio Natural de Doñana, de la necesidad de profesionalizar su gestión, del modelo forestal implantado (monocultivo de pinos sobre el anterior monocultivo de eucaliptos), puesto en cuestión a lo largo de los años por diferentes informes técnicos, trabajos científicos y tesis doctorales sobre la ecología del espacio forestal, informes sistemáticamente ignorados.

Algunas ideas más:

Doñana ha sufrido los recortes presupuestarios, la gestión de la biomasa está en manos de empresas madereras y no de la Administración.

El Plan Forestal Andaluz no se está cumpliendo y si se aplicara generaría miles de empleos en tareas de mantenimiento de nuestro medio rural.

El fuego se extiende y es complicado pararlo cuando se dan las condiciones adversas de viento, altas temperaturas y sequedad de la masa forestal, pero también es verdad que, en un monte bien ordenado y gestionado, el fuego tiene más dificultades para extenderse que en un monte mal ordenado y mal mantenido.

En cuanto al voluntariado, un tema que mucha gente con conciencia está dispuesta a poner en práctica en Doñana, las personas que saben de esto afirman que debe servir para concienciar a la población y parece acertado canalizar ese clamor popular de gente que quiere colaborar en restaurar la zona calcinada. Pero su finalidad, sobre todo, debe ser la creación de conciencia, no aportar el trabajo que debe ser realizado por personal cualificado. Restaurar Doñana, si se quiere hacer en condiciones, cumpliendo el Plan Forestal aprobado en 1989 y guardado en un cajón.

La bisutería de la joya de la corona

Hace unos días conocí un caso de una vecina de Dos Hermanas que se lamentaba de ver a un familiar morirse en un pasillo de las urgencias del hospital.

El antiguo hospital militar es un edificio fantasma a la espera de ser reconvertido para la sanidad pública andaluza.

En Coria del Río hay un centro de salud que lleva casi una década comido por los matorrales.

Los centros de atención infantil temprana de titularidad municipal (más de cincuenta) están amenazados de privatización.

Otro verano más, las vacaciones del personal se está cubriendo con recortes en los servicios.

Las inauguraciones de laboratorios están sirviendo para que las multinacionales farmacéuticas se enriquezcan a base de contratos con sobrecoste para colocar sus productos en las recetas y los tratamientos a personas enfermas.

Muchos pueblos se quedan sin atención durante los meses de verano.

El modelo de gestión impuesto en el Servicio Andaluz de Salud está favoreciendo la competencia entre profesionales, primando la obtención de beneficios, las altas de pacientes antes de lo necesario para dejar libres sus camas.

El gasto sanitario por habitante en Andalucía, de unos mil euros, está cada vez más distante de los más de 1.500 que dedica el gobierno vasco.

La derivación hacia lo privado es cada vez mayor, cuando está demostrado que concertar con lo privado sale más caro que mantener lo público.

De esto y de muchas barbaridades más estamos tratando en las asambleas de Marea Blanca en Sevilla. Tenemos que organizarnos para que la clase trabajadora, la que no se puede pagar un seguro privado, exija sus derechos a la salud y al bienestar.

La crisis ha convertido la joya de la corona de Susana Díaz en bisutería. El gobierno de Rajoy es la excusa perfecta para convertir el Servicio Andaluz de Salud en un supermercado repleto de marcas blancas. Pasemos de la queja a la acción.

El Orgullo del Aljarafe

Estos días estamos celebrando el “Orgullo del Aljarafe” por primera vez. Ayer miércoles izamos la bandera arco iris en la Rotonda Donantes de Sangre de Bollullos de la Mitación, donde el ayuntamiento también ha decorado el municipio con banderolas conmemorativas de estas fechas de lucha por la igualdad en la diversidad.

Hoy, también en Bollullos, tendrá lugar la mesa redonda “El Movimiento LGTBI hoy” en la Biblioteca Municipal. Y el sábado, en la Plaza de España de Castilleja de Guzmán, se celebrará la Fiesta del Orgullo, que contará con stands informativos, actividades, música y bar. Toda la información la tienes aquí.

Simbolismo

He perdido la cuenta de las veces que he estado con nuestra gente de Los Palacios. Entre movilizaciones, actos electorales, asambleas, encierros, charlas y hasta eventos lúdicos (Tomate blues, imprescindible), no debe andar por debajo de la docena.

Sin embargo, esta ha sido la primera que he asistido a una reunión de trabajo (Ejecutiva Local), espacio perfecto para conocer lo que se mueve en el día a día de la gestión política y social de un gobierno municipal. Y también ha sido la primera visita “oficial” que he realizado desde la Asamblea Provincial del domingo pasado.

Hay muchos lugares que podría haber elegido para “inaugurar” mi elección como coordinador. Dos Hermanas, sin duda, porque es mi casa y es donde me crió mi familia política, ahí es nada. La Puebla de Cazalla, porque Antonio Martín Melero siempre se ha ofrecido para todo. Mairena del Alcor, como agradecimiento por haber celebrado allí la asamblea. Marinaleda, por razones obvias. Y Mairena del Aljarafe, y Sanlúcar la Mayor, y Espartinas, y Santiponce, y Pedrera, y El Viso, y… Hay tantas asambleas y personas a las que agradecer, la mayoría prácticamente desconocidas (algunas sin prácticamente) hace tan sólo dos años, que cualquiera primera visita habría tenido su correspondiente motivo.

He elegido Los Palacios por simbolismo múltiple. Conozco su lucha, lo que han sufrido, los chaparrones que han tenido que soportar (incluso denuncias judiciales a mansalva, todas ganadas), la falta de apoyo de otras instituciones, el agujero de 110 millones que les dejó el anterior gobierno “socialista”, lo que siguen soportando y lo que te rondaré morena. Los Palacios es, ahora que está de moda decirlo, uno de nuestros ayuntamientos del cambio, el más grande gobernado por la izquierda en Andalucía.

He elegido Los Palacios porque Juanma, el alcalde, que acaba de cumplir 40 años, es hijo de un alcalde comunista. Como, afortunadamente, tenemos 18 alcaldías en la provincia, elegí Los Palacios como símbolo de un trabajo duro institucional, social y diferenciado de lo que hacen otros partidos cuando llegan a los gobiernos municipales. Porque IP-IU también es símbolo de una confluencia puesta en práctica cuando esa palabra no estaba en las agendas políticas. Y porque, con esta visita, también estaba simbolizando que la tozudez de Juanma y su gente dio sus frutos, porque no hace tanto que tenían 4 concejales y ahora se tiene mayoría absoluta, porque eso es un ejemplo para nuestra gente que pelea a diario muy duramente desde la oposición.

Además, me unen razones emocionales a Los Palacios. Alrededor de aquella mesa de trabajo había apellidos comunes: Lay, Valle, Begines. Casi toda mi familia materna y paterna vive allí.

Por tanto, es razonable la elección. El simbolismo tiene su simbología. Gracias por el recibimiento, del que por cierto me llevé trabajo para el próximo lunes.

Attention au début