Despropósitos, Concha Caballero.
Lo ha dicho la Consejera de Medio Ambiente -ay qué dolor- en una entrevista publicada por este mismo periódico a propósito de El Algarrobico, esa mole infame en el corazón del Cabo de Gata: "El edificio en sí no está provocando ningún daño a ninguna especie. Ni de flora, ni de fauna. De manera que, si termina siendo autorizable dentro del Parque Natural de Cabo de Gata, no tendría ningún problema ninguna especie." Según esta singular teoría, las construcciones "en sí mismas" no producen ningún daño al medioambiente, a no ser que "molesten" a las plantas y los animales de la zona. A estas alturas todavía no han aprendido que las mayores agresiones medioambientales son la ocupación del territorio, el transporte, el uso de la energía y el consumo de recursos naturales, esencialmente el agua.
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(Ahora entiendo: esta "singular teoría" es la misma que contamina a nuestros gobernantes locales, que presumen de política medioambiental y verde porque superamos -eso dicen- la media andaluza en la ratio de metros cuadrados de parques y jardines por habitante).
aun somos los primeros? si ya ni siquiera las nuevas rondas llevan cesped natural!
Hombre, Adameth, que quieres que te diga, pero el cesped artificial de las rotondas es todo un acierto… Es limpio, bonito, barato de mantener, no se estropea y además respeta el entorno… Que no es cesped natural, de acuerdo, pero ¿tú sabes lo que cuesta -en esfuerzo y dinero- mantener un cesped asà de bien?
Eso sÃ, la polÃtica mediombiental y verde de nuestra ciudad, es muy mejorable… Aún asÃ, y en honor a la verdad, es justo señalar que el estado de cuidado de los parques, jardines y setos de las rotondas es francamente bueno.
Saludos!