La bisutería de la joya de la corona

Hace unos días conocí un caso de una vecina de Dos Hermanas que se lamentaba de ver a un familiar morirse en un pasillo de las urgencias del hospital.

El antiguo hospital militar es un edificio fantasma a la espera de ser reconvertido para la sanidad pública andaluza.

En Coria del Río hay un centro de salud que lleva casi una década comido por los matorrales.

Los centros de atención infantil temprana de titularidad municipal (más de cincuenta) están amenazados de privatización.

Otro verano más, las vacaciones del personal se está cubriendo con recortes en los servicios.

Las inauguraciones de laboratorios están sirviendo para que las multinacionales farmacéuticas se enriquezcan a base de contratos con sobrecoste para colocar sus productos en las recetas y los tratamientos a personas enfermas.

Muchos pueblos se quedan sin atención durante los meses de verano.

El modelo de gestión impuesto en el Servicio Andaluz de Salud está favoreciendo la competencia entre profesionales, primando la obtención de beneficios, las altas de pacientes antes de lo necesario para dejar libres sus camas.

El gasto sanitario por habitante en Andalucía, de unos mil euros, está cada vez más distante de los más de 1.500 que dedica el gobierno vasco.

La derivación hacia lo privado es cada vez mayor, cuando está demostrado que concertar con lo privado sale más caro que mantener lo público.

De esto y de muchas barbaridades más estamos tratando en las asambleas de Marea Blanca en Sevilla. Tenemos que organizarnos para que la clase trabajadora, la que no se puede pagar un seguro privado, exija sus derechos a la salud y al bienestar.

La crisis ha convertido la joya de la corona de Susana Díaz en bisutería. El gobierno de Rajoy es la excusa perfecta para convertir el Servicio Andaluz de Salud en un supermercado repleto de marcas blancas. Pasemos de la queja a la acción.

Un pensamiento en “La bisutería de la joya de la corona

  1. Ay Manolo, la sanidad.
    Para mi, desde el año 2010 me da repelús hablar de este tema. Me insistieron a que denunciara. Pero para mi era mejor matar a los facultativos de ese día que decidieron recetar un tratamiento a base de paracetamol e ibuprofeno.
    Eso de los recortes es discutible. Me refiero al facultativo que te atiende, rebelate, protesta o algo. Si entra el usuario con una dolencia y sabes que es grave, no le mandes azúcar, pásalo a la radiografía y si no ves nada le haces un tomografía axial computarizada. Si tú no la vas a pagar…
    Y así haces un boicot a la gran empresa, si no te van a echar, no hay para meter más gente jajajja

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *