Entre el caos y la belleza

El martes volvimos a coincidir con las trabajadoras (y algunos trabajadores) de los comedores de colegios, hospitales, centros públicos administrativos, etc. Esta vez, la voz de este colectivo se trasladó a la puerta del Parlamento de Andalucía, donde estuvimos María Izquierdo, José Antonio Mesa y un servidor; más tarde bajó Elena Cortés (aprovechando el final de una comisión) y llegó Fran Martínez.

Sólo han pasado un par de días entre la visita de Miguel Ángel Bustamante a Lora del Río y la iniciativa que ha registrado en el Congreso sobre el asunto que lo llevó allí. La reacción del gobierno local ha sido inmediata, enviando notas de prensa diciendo que el que no corre, vuela. Muy del estilo bipartidista, ya sabemos, pero lo importante era provocar esa reacción y, en ese sentido, misión medio cumplida (esperamos acontecimientos).

No para Susana Díaz de proclamar a bomboplatillo su amor por la sanidad y la educación pública; de hecho, ese amor proclamado es directamente proporcional a la proliferación de mareas blancas y verdes por todas las provincias, e inversamente proporcional a eso que suele decirse: “a los hechos me remito”. Si no, que se lo pregunten a los vecinos y vecinas de Peñaflor o a nuestros alcaldes de Fuentes de Andalucía o Aznalcóllar. Que se lo pregunten a mi compañero Marcelo Domínguez, que ha echado una semanita larga en el Hospital Macarena y ha tenido tiempo de charlar con el personal sanitario. Lo de la presidenta debe ser por el afán de protagonismo mientras deshoja la margarita sobre su salto a Madrid; o eso, o la cercanía de San Valentín.

La foto de arriba es de Cássio Vasconcelos. Dicen de su obra en Microsiervos que “Los paisajes y escenarios son imaginarios, pero muestran cómo los seres humanos moldeamos con nuestras construcciones en forma de objetos, vehículos y diversos enseres nuestro planeta”. Algo muy parecido a eso es lo que nos hacen quienes nos gobiernan, poniendo en práctica ese decálogo de manipulación que tan acertadamente nos enseñó Chomsky. Para desmenuzarlo e intentar combatirlo, desde nuestra modestia, este sábado hemos celebrado en Izquierda Unida una Jornada de Comunicación, Formación y Debate, al que ha asistido un centenar de compañeras y compañeros de toda Andalucía.

Las fotografías de Vasconcellos se mueven entre el caos y la belleza. Quienes intentan moldearnos, dicen hacerlo para sacarnos del caos, pero el caos es que Zoido defienda a un nazi con la frase-tuit-patochada “yo no soy ni de izquierda ni de derecha, soy de Sevilla”. El caos es que te tomen por tonto/a e ignorante.

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