La teoría sueca del amor

Un título llamativo, una imagen poderosa, drones grabando desde el cielo, efectos visuales y auditivos (potente banda sonora), la pulcritud en modo efectos especiales, un comienzo provocador, una lanza atravesando el abdomen de un etíope y un final con el sociólogo de moda (que falleció poco después). Con estos aderezos, dan ganas de ver el documental, ¿verdad?

Luego, en realidad, lo que ves no me parece para tanto. Lo que deja en el aire, sí: las preguntas, las reflexiones y las sospechas que provoca, dan para una tesis doctoral. Mi camarada Ángel lo haría genial (de hecho, en su tesis cita varias veces a Bauman).

La mano invisible: Arte y Parte

El arte como actitud. Cuando hablo de generar redes, no sólo me refiero al activismo de la calle, ni a ir a todas las manifestaciones, ni a defender todas las causas difíciles. La respuesta social es un collage donde unas personas están en las mareas, otras en los tajos, algunas parando desahucios y las más educando, haciendo pedagogía en valores humanos y generando un futuro distinto desde el ámbito familiar.

Esa composición se teje también con libros, películas, canciones y exposiciones plásticas, lo mismo que dando clases en el colegio o repartiendo folletos en la plaza de abastos del pueblo. Incluso en las instituciones: no estando en venta tu conciencia, sabiendo a quién defiendes y por qué.

Esa actitud existe, sólo hay que tenerla y sumarla. La he encontrado en La mano invisible, película cooperativa dirigida por David Macián, basada en la novela homónima de Isaac Rosa. El séptimo arte provocando e invocando a la conciencia de clase donde más falta hace: convirtiendo el trabajo en un espectáculo, empujando al abismo a una limpiadora, un albañil, un mecánico, una costurera, un camarero, una montadora de piezas, un mozo de almacén o una teleoperadora, avocando a decidir entre ser peones de ajedrez o romper el tablero.

La película sólo ha tenido dos pases en Sevilla. Por suerte, en el segundo (que ha sido este jueves) ha estado el director, con quien hemos podido echar un rato de conversación al final. Él también es parte de nuestra red.

La mano invisible

Rubén Lardín (eldiario.es): Un albañil construye muros que luego derrumba, un mecánico monta y desmonta un automóvil, un mozo de almacén desplaza bultos sin utilidad aparente, una teleoperadora realiza encuestas acerca de la consideración del propio trabajo… Once individuos han sido seleccionados para realizar cada uno una tarea o más bien su parodia, pero la singularidad no termina ahí: su labor, que desempeñarán todos los días simultáneamente en el espacio diáfano de una nave industrial, contará con la presencia de un público que concurrirá a verlos trabajar, jaleando, aplaudiendo o abucheando sus procedimientos como en cualquier espectáculo deportivo.

Este viernes se estrena La mano invisible, una película cooperativa.

Estamos jodidos

Salí de ver la película El bar con dos ideas atravesadas. Una, sobre los paralelismos entre la verdadera historia que nos cuenta Álex de la Iglesia y la que escribió Isaac Rosa en La habitación oscura. La otra, como consecuencia de ambas narrativas, es esta: o rompemos las costuras de esta sociedad líquida en que vivimos, o estamos irremediablemente jodidos.

La belle saison

“¿Existe algo más desconocido que el soldado del monumento al soldado desconocido?

Sí, la mujer del soldado desconocido”. Sigue leyendo