Un compañero de Izquierda Unida ha "rescatado" esta carta que recibieron por entonces todos los militantes de nuestra organización política. He quitado algunos datos por si acaso, pero el asunto no tiene desperdicio. Y si no, lee:
Dos Hermanas, 8 de Marzo de 1993
Estimado compañero (a):
Aún sin tener el placer de conocernos, me permito enviarte un cordial saludo, en nombre de nuestros compañeros de partido: Pepi, PINO, MORILLA, y JESUS.
Soy castellano, concretamente de Ciudad Real, y vine trasladado desde Badajoz a Sevilla, residiendo actualmente en la Urbanización La Motilla, Calle R(…) A(…), número XX, en donde tienes tu casa a tu disposición.
El próximo sábado, día 13, a las 19 horas, inauguraremos las nuevas dependencias de la Entidad Aseguradora, a la que represento, sita en la Calle A(…) D(…), 27-1-1 (Edificio G…).
Para conocernos, para charlas de IU-CA, para pasar un rato agradable, y para ofrecerte en nombre de la Entidad un asunto de importancia económica, te ruego, asistas a la inauguración.
Entre las personas invitadas. se encuentran varias señoras y señoritas, pero aún suponiendo que no existiesen las mismas, mi esposa y compañera Pepa R(…), os atenderá cual en ella es costumbre, ya que igualmente lleva ligada al campo asegurador 20 años.
En espera de tu grata visita para compartir un rato agradable con todos los compañeros, te enviamos afectuosos saludos.
Vamos, para que luego hablen del marketing político. Esta carta es de hace catorce años, y estaba escrita a máquina. He corregido faltas de ortografía y tal, pero lo verdaderamente alucinante, aparte de la utilización de un listado de militantes para intereses más o menos espúreos, es el tema de "varias señoras y señoritas" como reclamo para ir a un chiringuito donde te van a intentar colar un seguro. Y lo que ya clama al cielo es que, en caso de que no "existiesen" esas señoras o señoritas, ahí está "mi esposa y compañera" que, menos mal, al final aclara que no está para sustituir a las desaparecidas, sino como persona "ligada" (el uso de los verbos no puede ser más apropiado para inducir a confusión) al campo asegurador. O sea, que si no es por esta última coletilla, uno no sabe si iba a lo que se supone que iba o a echar un ratito en el Paraiso.
Tocadiscos: Astrud – La culpa. Pulsa aquí para ver/oír esta canción donde también se juega con el lenguaje.
AY MI MADRE!!! ¿pero estas cosas hay quien las hace tan desvergonzadamente??? Yo lo que leo en la carta es: Killo, que me tienes que comprar un seguro, corre pa cá que me he camelao a unas chatis…
Lo que no entiendo es eso de: “pero aún suponiendo que no EXISTIESEN las mismas”… ¿qué querrÃa decir?: “pero suponiendo que fuera mentira?, que encima ni iba a haber chatis ni ná?”, o es que te has equivocado Manolo al transcribirla y en realidad decÃa “pero aún suponiendo que no ASISTIESEN las mismas”?
En fin… y menos mal que estaba inaugurando una aseguradora, que si llega a ser un prostÃbulo, no me quiero ni imaginar la carta :-S
De cualquier forma me he tenido que reÃr, aunque en el fondo es absolutamente patético.
Pues la verdad es que si; parece la invitación a una casa de tratos.