Lo que no hice el fin de semana
Publicado el 28.06.2010 en cajón desastre
No estuve en el concierto de Estopa, ni tampoco en el de AC/DC, pero el viernes no me faltó mi dosis musical masiva, gracias al fin de la carrera nocturna que tenía su meta en la plaza del Arenal. Canciones del mundial de Sudáfrica (cómo eché de menos el World in motion de New Order, aquello sí que fue un himno futbolístico) y un speaker que vociferaba todo lo que se le pasaba por la cabeza, incluyendo bromas con la rima de ciertos números y con las ‘asandías’ de Los Palacios. Total, que me acordé de la feria de Tovarich -aunque tuve más suerte con la hora: sólo hubo jaleo hasta la 1 de la madrugada-, pero mi intención de ver la película de Versión Española se fue al traste y tan sólo pude alegrarme del vociferio cuando se cantaban los premios al Club Los Botellines.
No fuí a lo de Estopa, ni tampoco a la Asamblea de Refundación, ni a la exitosa manifestación de Madrid, porque Marcelo sigue siendo mi prioridad política los fines de semana. Por eso, la mañana del domingo estuve en el Parque de la Alquería. Tempranito, a la hora de las gallinas, allá que me fuí con mi pequeño a que viera los cochinitos vietnamitas, los patos y los pavos reales, pero no para pasearlo a pie descubierto por la hierba, porque los servicios municipales aún no habían recogido los efectos colaterales del concierto y aquello parecía más un escorial que un lugar de recreo. No es que me extrañe ni me escandalice, a fin de cuentas es suficiente con un uno por ciento del aforo del auditorio para dejar aquello hecho unos zorros, pero sí me da que pensar que nuestra sociedad necesita de una alianza de civilizaciones, o más bien de civismo, en dosis industriales.
Como no estuve de conciertos ni de concilios políticos, el fin de semana pude leer la prensa con más calma y pude comprobar que el fin del poco Estado del Bienestar que nos queda no es sólo una percepción de una panda de radicales en vigilancia, sino también de gente seria y estudiada. Y pude encontrar el simil perfecto al elefante en cacharería: una foto en Público de José A. Pino, bajo una bandera del PA, en medio de un arco iris de manifestantes por los derechos de los transexuales. Nada más estruendoso que eso, salvo una interpretación camaleónica de los colores de la bandera que simboliza el orgullo gay; bueno, si acaso, también optarían al título la página de facebook "Yo también me niego a llamar ‘la roja’ a la selección española" (promovida por adivina quiénes y apoyada por un concejal de nuestro ayuntamiento) y la noticia sobre un niño jesús vestido con el traje futbolero de la selección mexicana. Como diría mi amigo Pedro, es pa vé.
Comentarios
4 comentarios para “Lo que no hice el fin de semana”
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Como yo tampoco he podido ir a conciertos este finde (y mira que a AC/DC me hubiese encantado, porque Estopa…es una mezcla de rock y “cani-lismo”), y viendo el estao del parque, recomendaría uno de los libros que me trajero por la calle de la amargura éstos días, pero que leído sin la presión de los exámenes es muy bueno:
“Manual de civismo”, de Victoria Camps y Salvador Giner
Del lamentable estado en que quedó el Parque, antes que a los limpiadores del Ayuntamiento, yo le echaría la culpa a los que lo dejaron así. Esta visto que alguno cochinitos (vietnamitas o no) son de los que andan por fuera del establo.
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después de un evento así no se puede dejar que los residuos dejados por cerdos de dios sabe donde perduren dos días sin más.
Por cierto Manolo viste el conejito negro que yacía muerto en una de esas jaulas.
Otro punto lamentable.
Saludos
Hay tantas cosas que son “pa vé”, que por eso una no quiere ni verlas.Pero a veces es inevitable.No había ido a la “velaíta” y,por tanto, no había visto el nuevo quiosco que han construído en el Arenal.Pero hoy cuando venía de Sevilla,le he dicho a mi marido que fuera despacito para poder fijarme. ¡Qué ilusa! Yo me imaginaba algo más acorde con lo que es una construcción tradicional de ese tipo:su buen mostrador de azulejos,su estructura amplia y llena de color… Ésa era la imagen,el recuerdo de mi infancia. No soy conservadora,ni mucho menos,pero la evolución no está reñida con lo tradicional del entorno.Aunque no sé por qué ya me coge de sorpresa un “pegote” más en una plaza que era emblemática en nuestra ciudad y se la han cargado.Me pregunto quién diseñará para nuestro Consistorio.Y yo claramente opino que esa persona tiene muy mal gusto o le obligan a tenerlo.¡Esto es un desbarajuste! Entre las “gazpacheras”,los desastres del Arenal,el edificio de la calle La Mina que es para dedicarle otro capítulo y algunos desaguisados más,sé que vivo en una ciudad “moderna” pero a mis ojos antiestética.FELIZ CUMPLEAÑOS a ese retoño que os tiene copado el tiempo.¡ESO SÍ QUE DA GLORIA!