Único
Publicado el 26.01.2008 en radar
Una nueva cita en Sevilla con Dominique A. La última vez fue en el festival Territorios de hace 3 ó 4 años, cuando acababa de salir su disco Tout sera comme avant y su gira consistió en escenificar a un tipo raro y tímido, alto, rapado y de negro riguroso, con sus guitarras, su colección de pedales y de micros… una vigorosa banda eléctrica concentrada -y nunca mejor dicho- en una única persona que interpretaba sus canciones como si no hubiese público y tocase para él, consiguiendo, en esa suerte de intimidad total, que tuvieses la sensación de que estaba tocando sólo para ti. Desde entonces hasta hoy he rememorado ese día en multitud de ocasiones, gracias a un excepcional dvd que el sello sevillano Green Ufos sacó de aquella gira ("En Solo Aux Bouffes Du Nord").
Lo de la FNAC ha sido distinto. Un músico de Nantes da un salto desde su encierro en Bruselas para echar el día en Sevilla, promocionar su primer disco en directo y coger una guitarra prestada para interpretar parte de sus canciones de toda la vida, más dos o tres nuevas. Los mandamases de la tienda, poco previsores, no fueron conscientes de lo que se les venía encima: tuvieron que inventarse unos tiques para cubrir el aforo de la pequeñísima sala y, claro, acabaron desbordados. Porque es cierto que Dominique A no vende discos como Miguel Bosé, pero sí es capaz de meter a 500 personas en una lata donde sólo caben 140. Y ocurrió lo que tenía que ocurrir: con una acústica como único instrumento y una toalla para secarse el sudor, la planta entera subió 4 ó 5 grados en cuestión de segundos.
Me cuentan que las canciones del directo "Sour nos forces motrices", (título sacado de la letra de "Dans un camion", perteneciente a su anterior cd) suenan completamente distintas a las de su trabajos en estudio. No me extraña, porque este cantautor se reinventa sin inmutarse ni caer en trampas, como demostró con la versión que hizo allí mismo de "Les courages des oiseaux", pieza esencial de su repertorio, o con "La pleureuse", que, haciendo honor a su título, por primera vez en mucho tiempo me provocó un repentino correr de lágrimas (suena políticamente incorrecto, pero juro que esto es cierto). Y es que Dominique A desnuda y viste la chanson continuamente (como no hay aquí, en España, donde todos los cantautores se limitan a imitar lo de toda la vida), es capaz de hacerte saltar de emoción con un tema donde sólo pulsa dos notas. Por eso, si no lo has oído nunca y tienes intención de hacerlo alguna vez, ten cuidado: la primera vez suena amargo y fuerte como un café, pero, en cuanto superas ese tránsito, crea adicción, sus melodías te abren en canal y sus letras te cambian la sangre. Hoy en día, ni siquiera Bjórk lo supera. Ané es único.
Tocadiscos: Dominique A - Le courage des oiseaux. Pulsa aquí.
Comentarios
Envía un comentario