Crónica de un pleno

Publicado el 23.01.2010  en cajón desastre  

Nuestro alcalde está enfadado. No sé si por su asunto con el resto de alcaldes/as socialistas de Andalucía o por otra cosa, pero está enfadado y se le nota, sobre todo en los plenos. Él lo achaca a ciertas acusaciones de enchufismo hechas en prensa, pero tengo la sensación de que ese no es el verdadero motivo. Está enfadado, y eso le lleva a arrearnos con intervenciones desairadas, a decir que la ley le permite hablar cuando quiera, a tratarnos como un maestro de los antiguos, a mantener bien alto el nivel de prepotencia.

Nuestro alcalde está enfadado, le hace falta un control antidopaje de soberbia política.

En el pleno de este mes, el portavoz socialista hizo una intervención brutal contra una moción del PP que proponía mejorar la situación de las parcelaciones ilegales. Yo, por mucho que leí la moción, no vi motivos para tanta cera, salvo en la parte de la exposición de motivos (que no es lo que se vota, o sea). Fue lo que dije: se puede compartir o no la crítica a la gestión del ayuntamiento, pero lo que se está pidiendo en la moción, que es en realidad lo que se vota, es asumible. Pues no: ellos habían interpretado otra cosa y el alcalde quiso venderme la burra de que el PP estaba pidiendo ilegalidades.

- ¿Lo que dice el alcalde es lo que está pidiendo el PP? -pregunté.

- En absoluto -respondió Rafael Tinoco.

Pues ni por esas. No fue lo único. En otra moción del PP, donde intenté pedir un cambio de modelo en la gestión de los residuos sólidos urbanos, basándome en experiencias mucho más ecológicas que ya se aplican en miles de ciudades de todo el mundo, Toscano pasó por encima de mi propuesta con un simple: "la recogida de basuras de Dos Hermanas no tiene nada que envidiarle a ninguna ciudad de Europa, porque tenemos el mejor sistema de recogida de basuras de Europa". Tropel de caballos: la solución no es reducir nuestra huella ecológica, ni aplicar el principio "quien contamina paga", sino tener unos magníficos camiones y unos contenedores excelentes donde echar basura sin medida.

Mi compañera Trini saca una figurita de la virgen de Lourdes que le regalaron hace unos días. La pone a la vista y dice: "aunque yo soy atea, a ver si me ilumina y me aprueban ustedes la moción". Se trataba de una propuesta de modelo de desarrollo de la Agenda 21 Local, que está más dormida que la conciencia ética de Berlusconi. La cosa hizo gracia, un concejal socialista le habla de ir a misa y ella puntualiza: "A misa no voy, pero que sepan ustedes que yo colaboro con los curas obreros". No sé si fue por Lourdes, pero el alcalde dice que su grupo apoya la moción; sin embargo, el concejal de Medio Ambiente se pone nervioso e interpela al alcalde para que no tome esa decisión tan a la ligera. "No te preocupes, Guisado, si aprobarla sólo significa que se llevará a la comisión informativa". Toma ya concepto de democracia y de aprobación de propuestas en pleno. El alcalde está enfadado, y va sobrado.

Cuando me toca a mí defender una moción pidiendo que la laguna de Cydeplas se dedique a equipamientos educativos, pongo la virgen de Lourdes delante mía. Intento fallido: no nos la aprueban. Aquello va a ser un centro comercial sí o sí, y lo será el año que viene, al siguiente, o dentro de cien años, pero nada de institutos ni gaitas. Que la propuesta sale muy cara al ayuntamiento. Me pregunto si tan cara como ha salido cambiar una ciudad entera para hacerla girar en torno al hipódromo.

Hubo otros rifirrafes más. Con Lourdes -no la virgen de, sino la concejala de Servicios Sociales-, donde también el alcalde salió al trapo; con Manolo Varela, del PP, a quien el alcalde vistió de limpio. Esta última fue al final del pleno, y me dieron ganas de excusarme con un "perdón, voy a ver si está lloviendo en la esquina, ahora vuelvo", frase que aprendí de Pedro Carrillo.

Lothar fue por primera vez a un pleno. Algo es algo: en los asientos del público ya no sólo están los periodistas, dos jubilados, un par de chicos de Nuevas Generaciones y Antonio Morillas. Si se pidiera quorum para la asistencia ciudadana, en Dos Hermanas nunca se habría celebrado una sesión democrática (hace siglos que ni se televisan, Basseta). No sé qué impresión se habrá llevado mi amigo de la cosa, supongo que habrá comparado con los plenos de su ciudad de origen, en Alemania. Me contó que allí los presupuestos municipales se discuten durante unas cuantas semanas, incluso públicamente. Pero seguro que en su ciudad no tienen el mejor sistema de recogidas de basuras, que ese lo tenemos en Dos Hermanas.

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Comentarios

4 comentarios para “Crónica de un pleno”

  1. Publicado por Lothar el 23.01.2010 a la(s) 10:08

    Manolo,sí me lo sorprendio cómo andan las cosas en el pleno. El alcalde me parecía, si se aburriese, le de lastima dirigir el pleno. Y admás me ha sorprendido cómo el dirige, muy partidario al PSOE. ¿No tiene que dirigir un pleno en una forma neutral? Cómo vota es otra cosa.
    Y además me perece también, que para el PSOE solamente es una lastima que hay otros partidos en el pleno. No di cuenta que tengan ganas de discutir, de profundizar un tema, una moción. Ellos tienen la mayoría absoluta y basta, ni discutir y no poner algo en duda.

  2. Publicado por Jaime el 23.01.2010 a la(s) 12:56

    Qué pena, no se elegir los plenos…Siempre me chupo los económicos y los más entretenidos me los pierdo xD

  3. Publicado por Lamarque el 24.01.2010 a la(s) 05:28

    Pues contra el enfado del Prepotente ya vemos las salidas que tienen uds.: jugar a las figuritas. Que golpe más bueno el de Trini, me parto la caja.
    Que digo yo que podría haber puesto delante una foto de la Pasionaria.
    Oye, es una idea.

    .

  4. Publicado por adameth el 24.01.2010 a la(s) 21:48

    Sembrao!, por estas cosas te quiero (sin sexo)

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