Liderazgos
Publicado el 30.10.2009 en cajón desastre
Concha Caballero, en El país.
No hay nada que "ponga más" a los políticos actuales que la palabra liderazgo. En sus títulos oficiales ostentan el nombre de secretarios generales o presidentes, pero el término con el que realmente desean ser denominados es como líderes. El liderazgo implica, no sólo un nombramiento formal, sino un reconocimiento entre el colectivo al que representan, un estatus superior de discernimiento, una imbatibilidad en las propuestas, un halo similar al que en la santidad orla la cabeza de los elegidos. Ser líder, además, comporta ser único, reconocible y esencial. Los puestos directivos pueden compartirse pero el liderazgo necesita ser absoluto, reconocible y único.
Andalucía entre la leyenda y la historia
Publicado el 29.10.2009 en cajón desastre
Hace pocos días, tuve la oportunidad de asistir al estreno del nuevo espectáculo de Salvador Távora y su grupo La Cuadra de Sevilla, en el marco incomparable de su propio teatro de Hytasa, lo de incomparable es literal, no por las condiciones de la sede, que simplemente es una nave industrial, si no, por lo sencillo, intimo y directo que resultan en ese espacio escenico las actuaciones. Todo el mundo conoce a Távora, si todavía después de veinticuatro obras de creación propia representadas y casi cuarenta años llevando la cultura Andaluza por España y por medio mundo, aún no lo conoce, debería hacerlo urgentemente.
Esta nueva creación, va en la misma línea que todos sus trabajos anteriores, su patrón básico es como siempre: Andalucía, flamenco, sentimiento, simbología y emoción. El, es un maestro conjugando estos conceptos con el teatro, ello, da como resultado el estilo Távoriano. Pero no queda solo ahí, su labor como creador, Salvador va más allá, no cae en el folclorismo típico con el que con demasiada frecuencia se arropa el flamenco de ahora y siempre, se atreve a innovar, es lo suficientemente artista para crear forma estéticas con los elementos escénicos más sencillos: luz, sombras, silencios y participación creativa del grupo interpretativo, ¡ahí queda eso! Este montaje hace un recorrido por Andalucía desde los Tartesios hasta nuestros días, haciendo especial hincapié en los acontecimientos mas importantes del pasado siglo XX. Hay que tenerlos cuadrados ¡que los tiene! hay que tenerlo muy claro ¡que lo tiene! para atreverse con un tema como este en un montaje teatral, con un contexto socio-económico y político-cultural como el que estamos sufriendo. Un contexto, donde la clase política actual no quiere ni oír hablar del pasado posiblemente para evitar comparaciones, y unos grupos mediáticos al servicio de las oligarquías económicas e ideológicas que son capaces de crear una estrella televisiva de un personajillo insignificante y hacer de los programas de cotilleo los mas seguidos de la parrilla televisiva.
Cuando el mundo entero no sabe hacia donde ir, cuando estamos sufriendo la mayor crisis económica de los últimos ochenta años, cuando todos miran al nuevo Mesías mundial Barack Obama, esperando de él, un gesto que nos salve de este cataclismo; aparece un señor del Cerro del Águila y con toda sencillez y naturalidad nos dice que nuestro futuro no vendrá de Paris, de China o Washington, el futuro de Andalucía esta simplemente en manos de nosotros, los andaluces.
José Cesto Oliva, poeta.
No faltes, pasamos lista
Publicado el 27.10.2009 en cajón desastre
El Consejo Local de Izquierda Unida te invita a la Conferencia "La crisis: momento actual y alternativas", a cargo de Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla. Será el 29 de octubre, a las 20 horas, en la Sala Multiusos de la Biblioteca Municipal de Dos Hermanas.
Más información aquí.
Truco o trato
Publicado el 27.10.2009 en cajón desastre
"Señora del Moral, para la peatonalización del centro urbano de Dos Hermanas le ruego que se encomiende al patrón de Córdoba". Con estas palabras, más o menos, respondió José Román (concejal de la cosa del tráfico) a mi compañera Trini a una nueva (enésima) petición de nuestro grupo, plano de la ciudad en mano, para que, de una vez por todas, nos pongamos a la labor de ganar la calle para peatones y ciclistas y dejemos de ser un municipio atropellado por depredadores de cuatro ruedas.
El patrón de Córdoba es, eso me dijeron, San Rafael, que yo no ando muy ducho en conocimientos del santoral. O sea, que lo que en realidad estaba insinuando nuestro perspicaz concejal Román es que la confitería de tan divino nombre comercial no está por la labor de que la gente pase por delante de sus escaparates a pie. No es el único establecimiento, o eso cuentan, que se niega a que la ciudad para vivir sea un poquito más sostenible de lo nada sostenible que es ahora, aunque en una reunión reciente con Fenaco nos dijeron que ya no quedaban rebeldes con esa causa.
Pero pongamos que son dos, o tres, las tiendas que no dan su brazo a torcer. ¿Y entonces? Quiero decir: ¿tanto poder tienen dos o tres comerciantes? ¿tanto, como para evitar la peatonalización del centro? ¿No será que hay que asumir que, en política, no se puede jugar al piedra-papel-tijera y ganar siempre? Lo podría entender -aunque me parecería una barbaridad supina- si esas dos o tres pequeñas empresas estuviesen regentadas por grandes próceres del partido gobernante, o lo financiasen en plan norteamericano. Pero, como no es así, creo que se está sobredimensionando su fuerza, o su influencia.
¿Peatonalización o no? ¿Truco o trato? En el pleno nos quedamos como estábamos. Nosotros tenemos asumido que los jefes de San Rafael no nos van a votar, pero ¿para eso nos elige el pueblo? ¿para eso nos metemos en esto? ¿a qué altura quedan nuestras ideas, nuestra escala de valores y nuestras convicciones? ¿estas son las enseñanzas que vamos a dejar a los polucionados habitantes de la Dos Hermanas del futuro?
El peligro de ver más burocracia donde hay más democracia
Publicado el 26.10.2009 en cajón desastre
Dice la Wikipedia que un cortijo es, en su origen, una "edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones", que, por su extensión, "da respuesta funcional a la necesidad de alojamiento de trabajadores, estables o jornaleros, al de los propietarios cuando estaban, pues el absentismo era la norma general". En política, del término "cortijo" han salido algunas expresiones despectivas, como "el amo del cortijo", referida a gobernantes que se portan como caciques, o "perro cortijero", algo así como la persona que sólo atiende a la voz de su amo (alcalde, diputado, etc.)
En una democracia avanzada, las leyes relacionadas con la política local deberían servir, entre otras cosas, para evitar que alcaldes y alcaldesas manden en sus municipios como si fueran sus cortijos particulares. ¿Y cómo? Pues estableciendo mecanismos que fomenten la participación ciudadana: creando distritos que permitan la descentralización de la gestión política y administrativa, promoviendo que los ciudadanos y ciudadanas tengan más poder en la toma de decisiones, propiciando la figura del "defensor del pueblo" a nivel local y, en definitiva, intentando evitar que un alcalde o alcaldesa se convierta en un auténtico cacique que sólo rinde cuentas cada cuatro años. Es lo que en nuestro país se ha pretendido con la Ley de Grandes Ciudades, tanto en su regulación estatal como autonómica, y es lo que nuestro máximo mandatario nazareno, Francisco Toscano, ha evitado y está evitando a toda costa.
Hasta el año pasado, cuando nuestro grupo municipal pidió en un pleno que Dos Hermanas se acogiese a la ley estatal de Grandes Ciudades, a la que teníamos derecho por contar con más de 100.000 habitantes, nuestro alcalde y su grupo municipal rechazaron la propuesta porque "había que esperar a que el parlamento andaluz desarrollase una regulación específica sobre el tema en nuestra comunidad autónoma". Pero llegado octubre de 2009, y con una ley autonómica ya aprobada en Andalucía, Toscano se destapa con que esa ley, para lo único que sirve es para conceder "títulos nobiliarios" a los alcaldes de las capitales de provincia, y que él no es partidario de que Dos Hermanas se considere una gran ciudad, a efectos legales, porque eso atenta contra la "autonomía municipal" y supone implantar una "burocracia absurda e innecesaria".
Te aseguro que cuando Toscano dijo eso, a eso de las 13,15 horas del pasado 23 de octubre de 2009, un servidor no supo dónde meterse. Nuestro alcalde estaba considerando que más democracia es más burocracia, un argumento que da pie a quienes opinan, por ejemplo, que los parlamentos autonómicos no sirven para nada o que los alcaldes, como en los viejos tiempos, tienen que ser meros "delegados del gobierno de la nación". Eso sí, votados en elecciones.
Mi opinión es que una democracia participativa es necesaria para que el gobierno municipal esté en manos de la ciudadanía, para que los presupuestos se aprueben en función de lo que se opina en los barrios, para que las obras no se concedan prácticamente a dedo, para evitar la corrupción y para que, en suma, futuro de un pueblo o una ciudad no se decida entre las cuatro paredes de un despacho. Es evidente que esto no lo instaura la Ley de Grandes Ciudades al cien por cien, pero, al menos, permite que se pueda poner en marcha.
Por contra, la desregulación de la convivencia, es decir, que no haya leyes que concedan derechos y establezcan obligaciones, es una navaja bien afilada que suelen utilizar quienes prefieren gobernar como les da la gana, es decir, como los amos de los cortijos, los Gil, los Julián Muñoz y los caciques de El Ejido. Lo que critica Toscano de la ley es justo lo que sucede habitualmente con la no-ley: que los alcaldes con "autonomía municipal" hacen y deshacen a sus anchas, como nobles déspotas.
En cierta ocasión una concejala socialista me dijo que Toscano sabe muy bien qué es lo que necesita Dos Hermanas. Tal vez sea cierto, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de Cantely, Montequinto o Las Portadas, por poner tres ejemplos al azar, también saben muy bien qué es lo que necesitan sus barrios respectivos, y que a esa inmensa mayoría nadie le ha pedido nunca su opinión. Tal vez porque nada tienen que ver con cortijos, ni con amos de cortijos, ni con perros cortijeros.
La comunidad: así está el patio (semana del 19 al 25 de octubre de 2009)
Publicado el 26.10.2009 en vecindario
Le robo al blog Si tu puedes yo puedo su calendario de entrenamiento de esta semana para jugar con el resumen de la blogsfera local.
Lunes: Descanso total. A Hino le parece un buen día y Kan sigue (como yo) esperando el nuevo disco de Massive Attack. Pepe Oliver pide rebeldía contra la pobreza.
Martes: 48 minutos de rodaje a 6:00 min/km (en cinta en el gimnasio por la lluvia) + 1 hora de gimnasio (brazos-piernas) + Estiramientos. Totalmente recomendable es la exposición Lágrimas de Eros (si tienes la posibilidad de pasar un fin de semana en Madrid, claro). Un loco empieza a escribir en el blog de Pintamonos. Evaristo coincide con mi Belén Gopegui en una idea: el arte como denuncia.
Miércoles: 25 minutos de calentamiento + 3 Cuestas de 3 minutos (Desnivel medio bajo) + 15 minutos, recuperando la bajada al trote + Abdominales, lumbares y estiramientos. Cristina sube por primera vez al blog el día en que vuelve a llover en el sur.
Jueves: Descanso total. Flight of the Conchords alegra un día en el que el blog de Sociales habla de la Revolución francesa.
Viernes: Salida en flaca de 54 kms, a ritmo medio y por terreno llano. En Ética y ciudadanía aparece la portada de un libro de Juan Torres, que el próximo jueves vendrá a dar una conferencia en la bliblioteca municipal de Dos Hermanas. Jaime nos cuenta su experiencia (ni sexual ni religiosa) en el último pleno del ayuntamiento.
Sábado: 1 hora de rodaje a 5:59 min/km + Abdominales, lumbares y estiramientos. Contra el racismo y la xenofobia: una película de Costa Gavras. Tragabuche nos hace su particular Informe Semanal.
Domingo: Rodaje largo progresivo 1:29:30 - 16 kms + estiramientos. Este rodaje lo dividí en 40 minutos de rodaje lento y seguidamente corrí la Carrera Popular Nervión San Pablo (IMD), que la hice por acompañar a un amigo, a un ritmo más bajo que de competición, terminándola en 5:10 el km. Conocemos a Gabriela y a Joaquin Sempere (del que estoy leyendo ahora el ensayo "Mejor con menos"); la montaña va a Mahoma y Sorel dedica el cambio de hora a su pequeño Gael.
Mi problema no es lo lento que aprendo, sino lo rápido que olvido (Pequeña reflexión de Pintamonos)
Diván
Publicado el 23.10.2009 en cajón desastre
Son las 17,45 de la tarde, he vuelto al ayuntamiento para peinar convenientemente las ideas enmarañadas que permanecen en mi cabeza, después del pleno municipal de mediodía. Al entrar, unos señores con corbata me acompañan: oigo que van a ver al alcalde. Ya somos dos los que estamos en la casa, aparte de las limpiadoras y el guardia de seguridad de la puerta. Me siento al teclado del ordenador, pero antes empiezo a garabatear notas en el cuaderno, notas que sé que rumiaré durante toda la tarde, que luego me servirán para escribir aquí y allá; notas que se funden con las notas musicales de la primera canción que Marcelo ha oído en su vida, porque, conscientemente, he estado esperando el momento oportuno para ello, y ese momento no ha sido hasta hace media hora. Desde que nació, es verdad, ha estado sonando por la casa mucho Erik Satie, Vivaldi, el Bach más suave; con Beethoven no me he atrevido, ya tendrá tiempo (si quiere) de tirar para el hardcore.
Y tarareo el inicio de la letra: Je ne t’ai jamais dit, mais nous sommes immortels / pourquoi es tu partie, avant que je te l’apprenne. Más o menos: No te lo he dicho nunca, pero somos inmortales / ¿por qué te has ido antes de que te lo dijera? Es una canción triste, lo sé, lo mismo que otra en que pensé (We can be heroes just for one day), aunque también se me ocurrió ponerle This charming man… Al final, entre Bowie, The Smiths y Dominique A, he optado por la opción de la melancolía, que no sé si es mucho o poco inconformista, aunque a saber si en los tiempos que vivimos, o en los que vendrán, la melancolía está o estará llamada a ser una de las pocas reivindicaciones auténticas y verdaderamente revolucionarias del ser humano.
[Ahora son las 17,50 de la tarde. Qué poco políticamente correcto es contar estas cosas.]
El Gran Viaje
Publicado el 22.10.2009 en cajón desastre
Mi amiga Lola Palacios (a la sazón, también concejala del ayuntamiento) está haciendo prácticas de Derecho en Perú. Cuando envió su primera crónica de su estancia por allí, la animé para que siguiera escribiendo y contando sus experiencias, a modo de diario, cosa que está haciendo con cierta irregularidad, sobre todo en facebook (donde también está publicando fotografías). Esto es lo que vivió un día cualquiera: el 25 de septiembre pasado; como ella dice: "no es literatura de la mejor, simplemente es para daros envidia".
En el tren hasta Huancayo, ese que pasaba por la segunda estación más alta del mundo (4871 metros sobre el nivel del mar), pude ver paisajes preciosos… muy diferentes a los que había visto en cualquier otra parte… Las montañas apenas tienen vegetación, como mucho pequeños arbustos, así que claramente se ve el color rojizo de sus piedras… Los ríos aún no llevan mucha agua porque la primavera apenas acaba de comenzar, pero ya se podía ver alguna que otra cascada.
A lo lejos se veían algunas cumbres nevadas, que al parecer nada tienen que ver con la imagen de hace algunos años, ya que aquí también ha llegado, lógicamente, el cambio climático, y cada vez es todo más desértico, incluso en los Andes.
Cuando hicimos la parada en Galera (4871 metros sobre el nivel del mar) por fin pude ver llamas y alpacas pastando, en libertad, claro.
Durante el ascenso del tren apenas notamos la altitud; de vez en cuando faltaba un poco el aire, pero respirando despacio se arreglaba… lo "peor" vino al llegar a Huancayo… en principio no lo noté mucho, pero poco a poco parecía que estuviese borracha (y sin beber nada). Ese mareo es uno de los indicadores del mal de altura o soroche, aunque me puedo dar con un canto en los dientes, porque hay gente que se pone mucho peor… El caso es que tempranito me fui a dormir y se quito… al día siguiente estaba como nueva.
Cuando nos levantamos hicimos un tour por la zona del valle del Mantaro, visitando diferentes pueblos… visitamos unos telares donde hacían tapices, y tambien algunas cosas de cerámica, a una fabrica de queso, manjar blanco… una joyería en la que hacían en playa las cosas que vendían…
fuimos a Concepción, Jauja, y de allí a la Laguna de Paca, donde se podía ver una montaña que parecía el perfil de un indio (Inca Durmiente)… se veía mucho más claramente que otra en la que se suponía que lo que aparecía era un elefante tumbado… Tanto al borde de la laguna, como dentro a modo de islas, crece la totora, que es una planta que ha ido formando una gruesa capa sobre la que se puede pisar… y al poner los pies sobre ella parece que estas pisando un gran colchón flotante…
Cuenta una antigua leyenda que en el fondo de esta laguna yacen sumergidas 11 mil llamas con sus cargas de oro y plata, que fueron lanzadas allí cuando la caravana de indios que venía del Cuzco se entero que Atahualpa había sido asesinado. Se dice que el cargamento estaba destinado a incrementar el rescate del infortunado emperador del Tahuantinsuyo.
Fuimos a visitar Ingenio, y su piscifactoría… allí nos comimos unas truchas recién sacadas de su piscina, que como imaginareis, estaban buenísimas… yo me la pedí con salsa huancaina, que es la típica de la región, así que había que probarla in situ…
Al día siguiente estuvimos en el mercado de Huancayo, el más grande que he visto en mi vida… tardamos como tres horas en recorrerlo, y eso sin pasar por las calles de frutas y la mitad de las de ropa… Cuando nos cansamos nos fuimos a almorzar… probamos cui (conejillo de indias)… la verdad es que si hubiese estado cocinado de forma diferente estaría muy rico, pero era frito, y el rebozado sabia a pescado, así que lo mejor fue quitarlo y comer sólo la carne… queda pendiente probarlo en otro lugar…
Después de comer volvimos paseando hasta el hotel, recogimos nuestras cosas y esperamos allí descansando un rato hasta que llegó la hora de volver al tren y para Lima… A eso de las 11 de la noche, Tara y yo salimos a fumarnos un cigarro, y al pasar por un túnel, de pronto el tren se paró y dio marcha atrás hasta salir de nuevo… no era un zigzag de los que hacía el recorrido para subir o bajar… era que se había estropeado la máquina… Allí estuvimos parados como 3 horas esperando a que llegase otra maquina para remolcarnos… lo bueno de la avería fue que como íbamos a tardar más y el vagón turístico iba casi vacío, tuvieron la "delicadeza" de pasarnos de nuestro incómodo vagón clásico al turístico, que tenía los asientos semi-cama, así que dormimos como "angelitos"… Deberíamos haber llegado a las 6:30 de la mañana y llegamos a las 10:30…
Deseo de ser piel roja
Publicado el 19.10.2009 en papeles
En la pared tenía tres retratos: uno de Cervantes, otro de Marx y el tercero de Morrissey leyendo un libro de Oscar Wilde. Aquel chico de 16 años se levantaba de madrugada para estudiar, no porque estudiara mucho, sino porque le gustaba el aire y la calma de esas horas previas al amanecer. Lo mismo hacía en las tibias tardes soleadas del invierno, cuando el sol se tumbaba sobre la cama como un gato y la única alternativa a la siesta era el culebrón de sobremesa.
Aunque a veces, aquel chico de 16 años oía a Iggy Pop y a The Clash y le ganaba el deseo de ser punk. Pero nunca lo intentó: de hecho, en una ciudad tan apartada de los vientos del norte, nadie llegó a serlo jamás. Luego vino la muerte de Ian Curtis, y con ella la justificación de muchas cosas; eso sí, todavía hay gente de entonces que no se atreve a volver a oír Atmosphere. Que se quedó pillada, vamos.
Sitting Bull ha muerto: no hay tambores que anuncien su llegada a las Grandes Praderas. Deseo de ser piel roja. (Leopoldo María Panero)
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La comunidad: así está el patio (semana del 12 al 18 de octubre de 2009)
Publicado el 19.10.2009 en vecindario
Mientras escribo esto, Marcelo no acaba de dormirse con los cohetes y la banda de música de vuelta de la romería; no es una queja: son sólo las nueve y media de la noche, no es como los cohetes que sonaron a la ida, la madrugada pasada. Además, soy muy respetuoso con las tradiciones populares, siempre y cuando no se basen en lanzar dardos a los toros o tirar cabras por los campanarios, y doy por hecho que si esos cohetes, carretas, caballos, despliegue policial, etc. fuesen consecuencia de una celebración musulmana, judía o evangélica, por decir tres religiones al azar, el resto de la ciudadanía nazarena sería tan comprensiva como yo. Como, supongo, serán comprensivos los entre 55.316 y dos millones de manifestantes anti-abortistas de este fin de semana; quiero decir: comprensivos con la causa de quienes que tambien se han manifestado para clamar al cielo por los más de mil millones de pobres, o contra las leyes españolas con que se azuza a los inmigrantes. Seguramente, de no ser por las coincidencias de día y tal, el 99 por ciento de los manifestantes de una se habrían sumado a cualquiera de las otras, Aznar y doña Espe included.
Mientras escribo esto, la televisión está poniendo los goles del Jerez ante el Villareal. Del Betis ni hablamos, que dirían Pintamonos y Ricardo. Tampoco del Sevilla, por lo que cuentan en el resumen del Canal 24 horas, así que hablemos de los nuevos neumáticos de Tragabuche (que no son de coches), de titanes o de fútbol sala. O del tema de la semana en esta ciudad: el del asalto a la Benemérita, que, por mucho que Toscano y Román se apresuraron a tratar como poca cosa, ha levantado ampollas y nervios en el ambiente de los que mandan… pero no por el hecho en sí, ni por dónde se ha producido, sino porque ha salido en todos los medios de comunicación del país. Porque ya se sabe que hoy en día eso es lo único que pone nerviosos a los políticos.
Ahora, cada vez que paso por Los Montecillos, me para un control de guardia civil, policía nacional y policía local…e incluso ayer dos furgones de antidisturbios con escopetas o no se qué arma sería… pero acongoja (por no decir acojona). (…) ¿No será que como hay tanta cámara de televisión últimamente tienen que darse a ver? Porque precisamente nuestra zona siempre ha brillado por su ausencia en vigilancia.
Mientras escribo esto, la última hora de la semana se termina y me huelo que, una vez más, empezaré la semana próxima escribiendo en el ordenador. Y compruebo que no soy el único, que hay alguien más que acaba de publicar algo en su blog, que acaba su semana como yo. Y otro más, unos instantes más adelante. Y no sé si, como yo, tendrán que cambiar de gafas para poder ver mejor las letras; si, como me dijo mi oculista el miércoles pasado, cuando tienes unos añitos y ves menos que pepeleches y te pasas 12 horas delante de una pantalla, más vale que te pongas unas lentes progresivas. Progresivas, es decir: miras hacia abajo para ver lo que tienes más cerca, y hacia el frente-arriba para lo que está más lejos, todo lo contrario de lo que va a hacer ZP con los impuestos y con los presupuestos, pensé. ¿Las lentes progresivas son las más caras, verdad? le pregunté al oculista, sabiendo yo que la respuesta iba a ser "there’s no other way" y sabiendo él que mi compañera no es Cristina Garmendia.
Mientras escribo esto, miro mis notas de días atrás y tengo apuntado citas del gran Camus, citas mal informadas y apuntes que no se me pueden olvidar mencionar aquí. También tengo anotado que no se me (te) debe olvidar entrar en el facebook de Ventana Plástica (por cierto, que esta semana la página de facebook de Izquierda Unida Dos Hermanas ha superado los 100 fans). Y también tengo escrito (hay que ver qué gran invento fue el bolígrafo) que no se me debería olvidar aquellas frases tan bonitas que me dijo Lothar hace unos días en el tren, a cuenta de algo que escribí sobre los motivos por los que últimamente no acudo a muchos encuentros, homenajes, exposiciones, etc.
En fin, que a pesar de todo lo que tengo anotado, y como puedes comprobar aquí, esta semana se ha hablado y opinado sobre tantas cosas que, lo reconozco, resulta prácticamente imposible enlazarlas todas sin dejarte algo interesante atrás. Al menos a las horas en que escribo esto.