Voraces
Publicado el 31.07.2007 en cajón desastre
La voracidad que trasgrede nuestro debilucho sistema de valores no tiene límites. A veces, incluso, parece algo normal, hasta el punto de que ni siquiera te das cuenta. Estás oyendo la radio o viendo la tele, o leyendo el periódico o cualquier revista y, como quien no quiere la cosa, se va entremetiendo por los ojos y los oídos, y va formando parte de la "normalidad", de lo comúnmente aceptado por todos e, incluso, se sumerge en los pliegues de tu cerebro para adueñarse de las envidias y hasta de las necesidades.
Desde el último modelo de teléfono móvil hasta los chalés donde viven los famosos, esa opulenta voracidad incide tanto y tantas veces en la personalidad que llega a convertir deseos en frustraciones. Lo que ayer no existía, ahora es imprescindible. Lo que nunca te hizo falta, hoy no entiendes cómo has podido vivir tantos años sin tenerlo.
Además de eso, es una masa psicológica en continua transformación. Se retroalimenta, como el ansia por el poder, o por el dinero. Y siempre encuentra una justificación, aunque ésta sea capaz de arrasar con la ética o los valores que creíamos inalterables. La voracidad es frívola y no entiende de más criterios que la propia voracidad constante. Y si en algún momento se queda sin campo para actuar, se busca otro terreno donde ponerse a dar dentelladas.
Mira este ejemplo, aparecido recientemente en un diario de tirada nacional. El encabezado dice: "Venta de Solar Uso Residencial. Costa Mediterránea de Tetuán (Marruecos)". La vista del terreno muestra una franja que casi se mete en el mar, cosa que en nuestro país no permitiría hoy la legislación sobre costas. La "empresa" responsable de la venta se denomina "Mixta África" y el proyecto lo firma el gran Ricardo Bofill, o sea, lo más de lo más que se despacha en arquitectura. Una muestra más de lo que es capaz de hacer la voracidad del sistema cuando el maná se ve en peligro…
Ahora mira esta foto: una casa en la Costa Brava, situada en medio de las rocas, con vistas al mar. Aparece en el dominical de un periódico, en la sección "Decoración". En el texto escrito, el propietario (otro arquitecto) se justifica con la pregunta "¿Cómo colocar una vivienda en un acantilado sin tener que lamentarlo?" y se responde diciendo lindezas como "Nuria (su mujer) siempre quiso tener una casa en el mar" o "se trata de intervenir sin destruir, de no restarle bravura al paisaje" y para ello empotra la casa dentro de las rocas, un verdadero acto de amor a la tierra. ¿No te da envidia? Pues claro que sí. Pero la única forma de no destruir ni restarle bravura al paisaje consiste en no empotrarle un chalé de lujo. O sea.
Tocadiscos: Saint Etienne - He’s on the phone. Una de las más hermosas y bailables canciones de uno de mis grupos más queridos del pop actual. Pulsa aquí y no te importe mover los pies…
La canícula republicana
Publicado el 28.07.2007 en cajón desastre
Como a todos los grandes intelectuales, a Javier Pérez Royo se le va la pinza de vez en cuando. También le pasa, por esa misma condición, que tiene acentuadas determinadas manías por encima de la media de manías que tenemos el resto de los mortales. Sin embargo, lo uno y lo otro no impide que sus análisis de la realidad deban ser objeto de atención y, los compartas o no, tenidos bien en cuenta a la hora de hacer valoraciones, sobre todo jurídicas, sobre lo que ocurre en la política y sobre cómo interpretar las leyes desde un punto de vista progresista. O sea, que lo suyo siempre es un referente, con independencia, como digo, de que a veces te ponga de los nervios.
Un ejemplo de lo que digo es esto que ha escrito hoy: "Si la conducta de publicar una portada como la de El Jueves es constitutiva de delito, entonces la Monarquía parlamentaria no puede ser la forma política del Estado español. Si la Monarquía parlamentaria no es compatible con el ejercicio de las libertades ideológica, de expresión y de creación artística (la producción de una mamarrachada está tan protegida constitucionalmente como la de una genialidad) en la forma en que han sido ejercidas por los caricaturistas de la revista, la Monarquía no es aceptable como forma política".
Sencillamente brillante y certero. Y mira que mi ex profesor de Derecho Político es partidario de dejar al rey y sus herederos donde están, es decir, haciendo lo que les salga de las narices siempre y cuando no metan éstas en la gobernanza de los parlamentos (al menos en público, otra cosa es la brasa que den en privado). Y mira que en cierta ocasión me sacó de mis casillas al afirmar que "mantener a un presidente de república supondría para las arcas del Estado un coste muy superior al que nos sale mantener a la casa real", sin dar otro tipo de explicaciones acerca de semejante afirmación. Y mira que semejante afirmación la hizo ante un auditorio netamente republicano, porque fue cuando se celebró en Dos Hermanas el 70º aniversario de la II República.
Lo cierto es que el asunto de El Jueves ha abierto, y así lo deja caer Pérez Royo en este artículo, el debate sobre los privilegios de la monarquía española y su encaje en un sistema democrático de libertades como el que tenemos en nuestro país. Un sistema que, nos guste más o menos, tiene la ventaja de que "si la Audiencia Nacional acaba condenando a los autores de la caricatura, la sentencia será recurrida ante el Tribunal Supremo y si éste confirma la sentencia, será recurrida en amparo ante el Tribunal Constitucional y, si no se otorga el amparo, el asunto acabará ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos".
Para quienes creemos que el rey es el último reducto del franquismo que aún nos queda por erradicar (genial la aportación de Iñaki Anasagasti en su blog, diciendo a las claras que al menos un hipotético Aznar como presidente de la III República habría sido elegido por el pueblo, mientras que a Juan Carlos lo puso el dictador fascista), la censura que pulula en torno a la vida loca de la realeza española y las muchas excepciones que tienen nuestras leyes cuando un determinado delito está vinculado con ella, demostrando así que no todos somos iguales y que, por tanto, sufrimos una democracia imperfecta, asuntos como el del secuestro de publicaciones son algo más que fuegos artificiales y ponen en evidencia que, pronto o tarde o muy tarde, llegará el día en que las consignas de los 11 ayuntamientos andaluces que han decidido "crean un nuevo escenario político, jurídico, de procedimiento, situando la lucha democrática por la República en la agenda política, social e institucional del presente" dejen de ser cosa de un puñado de nostálgicos y reabran, definitivamente, la reforma de la Constitución para convertir la monarquía parlamentaria en otra página más de los libros de historia.
Tocadiscos: Interpol - Slow hands. Hablan de ellos como "herederos de Ian Curtis". Modas aparte, pulsa aquí.
¿Siglo XXI? aquí lo están peinando…
Publicado el 27.07.2007 en cajón desastre
Para leer este blog tienes varias opciones. La primera, conectarte a internet desde tu trabajo. La segunda, pagarle a un operador 30 ó 40 euros mensuales, o más. Y la tercera, el privilegio de disfrutar de una wifi libre que tengas cerca (en Dos Hermanas está 2HW implantada en algunas zonas de la ciudad). O sea, que como no vivas en en alguno de los lugares donde los ayuntamientos han instalado redes inalámbricas gratuitas, lo normal es que estés leyendo esto mediante una de las dos primeras opciones.
Supongo que recordarás que una de las propuestas que hicimos en las últimas elecciones municipales fue la creación de una wifi municipal en Dos Hermanas. No dejamos claro la forma ni el método, porque, en caso de haber ganado las elecciones, tendríamos que estudiar todas las posibilidades para su puesta en práctica. En primer lugar, habría que evitar el tema de la competencia desleal (la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones no permite que los ayuntamientos monten redes gratuitas por la cara, porque eso atenta contra el libre mercado), así que habría que someterse a los dictados de la legalidad actual para hacerlo, bien constituyendo un operador municipal, bien llegando a un acuerdo con alguno de los operadores existentes para ofrecer el servicio. Y en segundo lugar, una vez aclarado eso, habría que valorar en euros el coste de la instalación y del mantenimiento posterior y, teniendo claros los números, ver cómo se paga la cosa.
Sea como fuere, lo cierto es que aquí no hay visos de que los que mandan tengan la menor intención de llevar adelante el asunto, aun a pesar de que una vez más apareció esta promesa en la efímera web electoral del PSOE local. Dos Hermanas, por ejemplo, podría haberse acogido al paraguas del Programa de Ciudades Digitales promovidas por el Ministerio de Industria, pero no. Tampoco se ha planteado la firma de acuerdos con empresas especializadas en el tema, como han hecho en Málaga con FON, y desde luego nada indica que se está por la labor de poner en marcha iniciativas propias (constituyendo un operador, por ejemplo, mediante Desados, empresa 100 % pública y destinada a la promoción del desarrollo local).
Ya digo que todas estas opciones tienen que ser bien estudiadas, porque de lo que se trata es de tener una buena cobertura y, naturalmente, de que salga gratis a quien lo solicite o, como mucho, lo más barato posible, que en los lugares donde se han establecido estos servicios vienen suponiendo un coste de 10 a 12 euros por domicilio. Pero bueno, "tienen que ser bien estudiadas" quiere decir que al menos se estudien, y de eso, por lo que sabemos, ni pizca.
Yo no sé si se dan cuenta de que hoy por hoy es un gran error hablar de "ciudad para vivir" y de "ciudad del conocimiento" olvidando la pata esencial de las tecnologías de la información y comunicación. Supongo que sí, y supongo también que algún día se verán obligados a mirar al siglo XXI. Alberguemos esa esperanza… que albergar esperanzas es gratis. Mientras tanto, sigamos mirando por la ventana el progreso de los demás.
Tocadiscos: PJ Harvey - Dress. Pulsa aquí.
Sueño infantil
Publicado el 26.07.2007 en papeles
Para declarar el estado del bienestar se limitaron a poner la palabra solidaridad en el artículo primero de todas y cada una de las leyes, incluso en la Constitución. Fue así como no hizo falta nada más para que, a partir de ese preciso instante, los gobernantes y los ciudadanos y ciudadanas dieran por hecho que la convivencia había cambiado por completo.
El capitalismo salvaje quedó desarmado. La competitividad dejó de ser palabra de culto en las facultades y en la calle, porque competir era insolidario. Por eso los empresarios renunciaron a amasar plusvalías y se dedicaron a suavizar los desequilibrios sociales. Y la gente de a pie, de la forma más natural imaginable, dejó de pensar que la única forma de pensar en el futuro consistía en pisar a los demás.
Puesto que se trataba de aplicar la solidaridad, se terminaron los nacionalismos excluyentes, tanto los de más acá como los de más allá, y las agendas políticas de los gobiernos de las regiones más ricas quedaron marcadas por la ayuda a las regiones más pobres. Los partidos ya no eran de izquierdas o de derechas, puesto que la derecha dejó de existir. Se acabó el derroche de agua, de energía eléctrica y de combustibles fósiles, porque la nueva concepción de la vida también miraba a la tierra donde vivimos y a las generaciones venideras. Las viviendas vacías fueron poco a poco ocupándose por quienes no tenían dónde vivir. Los juzgados ya no se colapsaban, las religiones desaparecieron de las escuelas y volvieron a sus templos, la reconversión industrial sólo se aplicó a las empresas de armamentos, el ejército cambió sus estatutos para refundarse como ong, y las constructoras usaron el mismo patrón para transformarse en empresas de reforestación. La banca renunció a la usura, que pasó a ser un concepto tan anacrónico, tanto, que los niños nacidos a partir de esas fechas tuvieron que buscar su significado en el diccionario.
El aburrimiento fue otro de los grandes perdedores de la nueva situación, que motivó una forma distinta de entender el entretenimiento. Por ejemplo: había tanto entuerto que deshacer, que nadie se dio cuenta de la progresiva desaparición de programas basura en las televisiones. De camino, sucedió que la cultura y las artes, en cuanto solidarias, pasaron a formar parte de la globalidad popular, y sólo la historia sufrió (es un decir) el revés de sí misma: a cada momento estudiado, siempre había un análisis previo acerca de cómo pudo ocurrir que el ser humano hubiese llegado a semejante nivel de autodestrucción, y los mayores tuvieron que poner todo su empeño en explicar que eso ocurrió, de verdad, a quienes nunca conocieron esa etapa anterior tan oscura y tan larga de la vieja Humanidad. En cuanto a la muerte y la enfermedad, por supuesto, seguían estando ahí, pero ya no por falta de manos, ni de recursos, ni de médicos, ni por motivo que no fuese ley de vida.
Por cierto, la nueva concepción de la coexistencia y del respeto al prójimo no provocó revolución alguna, ni siquiera para derrocar al rey, que montó un restaurante con la intención de devolver, solidariamente, cuantos privilegios disfrutaron en el pasado a costa de sus antiguos vasayos. Pero los antiguos vasayos, para corresponderle, nunca dejaron que ni el rey ni su familia pasaran hambre. Ni a él ni a las duquesas, duques, condes y demás ostentadores de títulos de rancio abolengo: resultó que nos dimos cuenta de que no sólo cabíamos todos, sino que el problema, el verdadero problema, lo que provocó grandes quebraderos de cabeza a los administradores del bienestar, era cómo hacer para repartir tanto entre tan poca gente.
Seguramente tú te estarás preguntando ahora cómo es posible que yo, a mis años, suelte aquí este cuento tan infantil y te haga perder el tiempo con algo que nunca va a llegar y que ni tú ni yo vamos a ver jamás. Mientras tanto, nuestros herederos en esos tiempos que siguieron al día en que la palabra solidaridad se puso en todas y cada una de las leyes, incluso en la Constitución, siguen esperando, agazapados donde no podemos verlos, a que dejemos de hacernos preguntas y demos el paso.
Tocadiscos: Piano Magic - I didn’t get where i am today. Pulsa aquí.
Espías de medio pelo
Publicado el 25.07.2007 en cajón desastre
No me extraña nada que los rusos nos espíen. Otra cosa es que se busquen a un tipo de segunda fila, cuyo principal mérito fue salir en los periódicos de Perú por merodear al ex presidente Toledo, lo cual demuestra lo mal que anda la cosa en los servicios de Putin, que en tiempos fueron los más importantes del mundo y que hoy están instalados en el mismísimo gobierno. O, también, lo poco valiosos que son los secretos de nuestro país, si los comparamos con el incidente de Alexander Litvinenko en Gran Bretaña. Enfrentar este último caso con el de aquí es lo mismo que hacer analogías entre el personaje de una novela de Frederick Forsyth y el espía de Gila o la TIA de Mortadelo y Filemón. De lo cual salimos ganando, por supuesto.
Pero es un comienzo, y todos los comienzos tienen su cosa de experimento, sus riesgos. A fin de cuentas, el asunto nos mete de lleno en la esfera internacional de la inteligencia, que ya era hora. Si somos la octava potencia del mundo (ZP dixit), no era de recibo que el CNI fuese ajeno a los medios de comunicación del resto del planeta. Bien mirado, entre este tema y la portada de El Jueves, definitivamente, nada tenemos que envidiar a los british. Y es normal que sean los rusos los que nos espíen, porque los americanos del norte ya tienen su línea directa con todo lo que signifique asuntos internos, o sea, que no necesitan a tipos leyendo el periódico en una esquina, con gabardina y gafas de sol, escondiéndose de las miradas de la gente: bastaba con una llamada de teléfono para saberlo todo. Y si no, ahí están los vuelos secretos de la CIA, que han resultado ser menos secretos que los packs turísticos de las agencias de viaje.
Eso sí, puestos a imaginar, ya es raro que haya salido sólo este caso hasta ahora, porque en nuestro país, no sé si te habías percatado de ello, hay demasiada gente con pinta de espía. Y no me refiero a El Solitario, ese atracador que se deformaba la cara con latex para cometer sus fechorías. Ni tampoco a Alfredo Urdaci, de quien llegué a pensarlo en su día porque tiene hasta un hermano gemelo y todo (con el juego que da utilizar a uno igual que tú para los menesteres de los agentes dobles), pero al final entendí que lo suyo era el exhibicionismo pelao y mondao. Y de Aznar, pues más o menos lo mismo, solo que su caso es más parecido a una peliculita de Pajares y Esteso, discurso en inglés de las tres mil incluido, pero con el agravante de que nos embarcó en una cruzada y eso no lo convierte en traidor por revelar secretos de Estado, sino en posible culpable de un delito de carácter internacional.
Sin embargo, quién te dice a ti que el juez del Opus que le ha quitado la custodia de sus hijas a una madre por ser lesbiana (más bien porque su señoría dice que es lesbiana, aunque lo mismo da), no está vendido a la inteligencia polaca, que es ahora la que custodia los valores morales de Occidente. Yo estoy convencido de que ese señor de Murcia, a quien el Tribunal Superior de Justicia de allí le ha abierto una investigación (¿con espías? ¿le secuestrarán sus sentencias?), tiene un sobresueldo a costa de los hermanos Kazynski o, como poco, de los enemigos de la asignatura ‘educación para la ciudadanía’. Vamos, que si no cobra del gobierno polaco, cobra de la jerarquía vaticana, que también tiene muchas verguenzas que lavar.
Tocadiscos: Cocteau Twins - Heaven or Las Vegas. Pulsa aquí. Por cierto, que el guitarrista de este mítico grupo británico de los años ochenta, Robin Guthrie, presenta esta noche en el Nocturama un espectáculo audiovisual donde interpreta en directo la banda sonora de Lumiére, una película animada que él mismo ha realizado y que se proyecta sobre dos pantallas.
Cachorros
Publicado el 24.07.2007 en cajón desastre
He seguido sin demasiado interés las noticias publicadas sobre el congreso de las Juventudes Socialistas, pero de lo que he visto, desde luego, no se puede extraer gran cosa. O sea, que piden la eutanasia y el voto a los 16 años, pero sin demasiada fe y sin respuesta por parte de los jefes, es decir, más o menos ruido y más bien ninguna nuez, y de no ser por la inauguración a cargo de Felipe González (que si esa es la línea a seguir, apaga y adiós), el video colgado en youtube, con el que se las han dado de chicos rebeldes, y la clausura a cargo del presi Zapatero, pues ni chicha ni limoná.
Los congresos de las nuevas promesas de los partidos que gobiernan suelen ser todavía más lata que los de los jefes y suelen, también, tener su guión preestablecido. Primero, porque hay que diferenciarse un pelín de los mayores, lo justo como para no fastidiar del todo al gobierno, pero lo mínimo como para que no parezcan lo mismo. Segundo, porque se suelen convertir en una especie de escaparate donde los cachorros enseñan sus dientes de cara al momento del salto a la política seria, y es ahí donde cada cual intentan mostrar sus mejores armas y/o galas, ya que estamos hablando de futuros puestos en ministerios, secretarías de Estado, consejerías, etc. Y tercero, porque, al final de los finales, todo acaba siendo una copia liliputiense de los congresos de los adultos, o sea, movidas, tejemanejes, pasteleos y vencedores frente a vencidos. Y al término, como siempre, llega el papá presidente y se pone delante de las cámaras con una nutrida selección de jóvenes detrás, esperando la frase de rigor para destrozarse las palmas de las manos aplaudiendo. Mimetismo puro.
Tengo la sensación, sin embargo, de que en este congreso de las JSE ha habido caña de lomo, aunque los herederos de Polanco se hayan callado en sus conclusiones lo que no callan cuando la fiesta es en otros barrios. Que la ejecutiva de los minisocialistas haya salido elegida con la "inhibición" de 22 federaciones, entre ellas la de Madrid (aquí también han aprendido de los mayores) da qué pensar. Que se haya oído mucho la frase aquella que un chico dijo a ZP, lo de "no nos decepciones", significa que algo de desencanto hay en el ambiente. Y que al final todas las ponencias, propuestas y peticiones al PSOE se hayan quedado en un par de frases que nadie va a incluir entre sus prioridades de gobierno, pues tampoco es gran fruto. Eso sin contar con que, al final, ha sido el presidente el que se haya llevado la guinda del pastel con una no-idea, insinuando que va a haber alguna sorpresa antes del final de la legislatura. Vamos, propaganda electoral pura y dura.
Dicho todo esto, lo cierto es que al final te das cuenta de que en todas partes cuecen habas y, también, de que los congresos de los partidos, sean cuales sean, el mío incluido, tienen que cambiar su forma de ser y de estar. En eso, mira tú, sí estoy dispuesto a admitir que en política todos nos parecemos demasiado.
Tocadiscos: Alias & Tarsier - Plane that draws a white line. El video no tiene nada del otro jueves (con perdón), es casi un powerpoint de bonitos paisajes y poco más. Pero la canción es una preciosidad electropop. Pulsa aquí. Y entra en su space aquí, donde podrás oír más temas de su disco Brookland/Oaklyn.
Al otro lado
Publicado el 23.07.2007 en papeles
Tenía doble personalidad. Cuando estaba al otro lado del messenger era un encanto, siempre tenía una palabra amable, un elogio, una recomendación desinteresada, una ayuda para cualquiera. En su blog personal escribía textos que emocionaban, que denotaban a un individuo sensible, interesado por los problemas de la gente, del día a día. Sin embargo, en la vida real, como persona, en su trabajo, en sus relaciones laborales o con sus amistades, era un perfecto hijo de puta.
Eso sí: nadie lo conocía en ambas facetas, sólo en una u otra. Por aquí, su listado de contactos al que mimaba, y por allá, todo un mundo de desprecio y hostilidad. Ante la pantalla del ordenador, internautas de todos los continentes que siempre estaban esperando un saludo suyo, un consejo perfecto, un hombro en el que apoyar las penas. De frente, nadie quería hablar con él, era un ser a evitar, un saludo a esquivar por la calle, alguien con quien lo mejor que podía pasarte era no encontrarlo nunca a tu lado.
Era como el marido de la canción de Cecilia, pero jamás envió violetas ni se le conocieron versos… salvo en su alter ego informático.
Tenía doble personalidad, y eso él lo sabía y le planteaba no pocos conflictos internos. Por ejemplo, llegó a estar tan enganchado a internet que tuvo momentos de esquizofrenia severa. Al principio, su mejor yo se reservaba a la soledad de su habitación, y lo peor de sí se quedaba, siempre, de la puerta de su casa hacia fuera. Con el paso del tiempo, sin embargo, esa excelencia que prodigaba en las cuatro paredes de su más profunda intimidad empezó a revelarse y a pedir más horas, hasta el punto de que una mañana cualquiera, nada más llegar al trabajo, a eso de las 8 de la mañana, su dedo índice pulsó el icono del messenger por primera vez y, antes de arrepentirse, una amiga del otro lado del océano le envió un beso cibernético de buenos días. Desde entonces surgieron los problemas, el solapamiento, las contradicciones entre una frase amable al teclado y un rugido espeso y siniestro a quien se le acerca a llevarle papeles. Y de ahí a la locura fue cuestión de puro y simple descontrol biológico.
Al año justo de aquello empezó a fallar en sus responsabilidades laborales. No apareció a las 8, ni dejó recado, ni cogió el teléfono cuando lo llamaron. La jornada siguiente sucedió lo mismo, y la otra, y así hasta que en su lugar pusieron a otra persona, sin saberse a ciencia cierta qué había sido de él, porque ni su jefe ni sus compañeros se preocuparon lo más mínimo y ni tan siquiera dieron parte: causó baja en el puesto por ausencia reiterada, y punto. Igual que si se lo hubiese tragado la tierra.
Con el tiempo nadie se acordó de él en la vida real… y nadie lo echó en falta en su otra vida, porque aquí sí seguía estando, como siempre, prodigando su cariño y derrochando humanidad. Y, a diferencia de antes, las veinticuatro horas al día.
Si algún día te lo encuentras en la red, ya sabes lo que tienes que hacer: disfruta de su presencia al otro lado del monitor de tu ordenador y no dudes en contar con él para lo que quieras. Pero no te molestes en preguntarle dónde vive, ni a qué se dedica, ni te esfuerces en pedirle una cita para conocerlo.
Tocadiscos: The Cure - Fascination street. Pura esquizofrenia musical: pulsa aquí.
Dime qué te parece
Publicado el 23.07.2007 en cajón desastre
Te extracto la carta escrita por Paqui Navarro, candidata del PA a la alcaldía de Dos Hermanas, publicada en La Semana (pulsa aquí para leerla completa), para que me des tu opinión.
Lo manifesté la misma noche de las elecciones, y lo mantengo, estamos orgullosos del trabajo realizado, no sólo porque nos hemos dedicado a presentar propuestas, ideas y proyectos para Dos Hermanas, como pensamos que debe hacer un partido político, sino porque en ningún momento nos hemos dedicado a insultar ni a desacreditar a nadie, entre otras cosas porque al PA no le hace falta utilizar esas artimañas para hacernos oír y ver, ni tampoco hemos tratado de engañar a nadie, como "otros" han hecho, tratando de adueñarse de la identidad del PA, porque nosotros tenemos la nuestra propia y desde hace ya muchos años, pero claro, cuando alguien, que viene del transfugismo político, que traicionó a sus votantes y al partido por el que fue elegido y que ha militado y presentado a varias elecciones por siglas y partidos distintos, no puede saber muy bien donde se halla ubicado, ni cual es ya su ideología, si es que la tuvo alguna vez, por lo tanto necesita parasitar y tratar a costa de lo que sea, adueñarse de la identidad de otros partidos.
Nos consta que no sólo hemos conseguido votos andalucistas, hemos obtenido votos de ideología comunista, pero comunistas de verdad, con todo el respeto que una ideología conlleva para nosotros, pero que a falta de una política seria en los suyos han optado por otra que les ha satisfecho sus aspiraciones políticas. También nos han votado personas votantes históricos del PSOE, cansados y hastiados de tanta farsa, nos han votado personas que en otras ocasiones habían depositado su confianza en el PP. Pero quizás, y esto sea lo que más cuesta, es que hemos conseguido arrancar el voto en personas que hacían muchos años que no votaban, desencantados por el hacer de algunos "políticos" y que hasta ahora no habían encontrado una opción para depositar su confianza y, por lo tanto, su voto.
(…) Miren ustedes, lo mejor que tenemos los andalucistas, es que defendemos aquello en lo que creemos, que lo nuestro no es cuestión de sillones ni de poder, es ideología y sentimientos y nos podrán insultar, ofender, arrojar mentiras y falsedades, inventarse suciedades, censurar, manipular algunos medios de comunicación, confundir e incluso ejercer de jueces, pero aquí seguiremos defendiendo aquello que creemos.
"Otros" no han trabajado en campaña con propuestas y nuevos proyectos para Dos Hermanas, pero eso sí han "trabajado" dura y solapadamente para que no estuviéramos ahí, dándole la tabarra durante cuatro años, pero eso es lo único que han conseguido, que no formemos parte de la corporación, porque otra cosa no han logrado, tenemos más ganas que antes de las elecciones de trabajar, los andalucistas, y en esto sí que le ganamos, estamos acostumbrados a las "zancadillas", llevamos 30 años padeciéndolas y por ello sabemos "levantarnos" una y otra vez. (…) No por eso vamos a dejar de asumir nuestra parte de responsabilidad en los resultados, pero eso será cosa nuestra, y no de algún que otro político que se atreve a pronunciarse y a dar consejos, o a encasillarnos y tacharnos de derechas. Eso ya esta muy viciado, Sr. Morón, el PA es un partido nacionalista de izquierdas, liberal y progresista, y no lo decimos nosotros, lo dicen nuestros Estatutos, nuestra trayectoria y nuestro trabajo realizado. Quizás, quieran ustedes con el calificativo que tratan de adjudicarnos, distraer a los ciudadanos, para que no se den cuenta que la política que ustedes ejercen, los que se califican de socialistas y obreros, es más de derechas que la que hacía Franco.
(..) Por cierto, en mi próximo escrito, me dirigiré a otro señor tránsfuga y estómago agradecido del Régimen Toscaniano, que también ha puesto su "granito de arena" y Ha aportado sus "méritos" en esta campaña. Se lo merece y es de mal nacido no ser agradecido.
Tocadiscos: La Buena Vida - HHMMSS. Pulsa aquí para ver y oír este videoclip.
Conste en acta
Publicado el 22.07.2007 en cajón desastre
Yo lamento la muerte de Polanco como la de cualquier otro ser humano del mundo. Algo muy distinto es lo que muchos están diciendo de él en estos días acerca de su contribución a la democracia o su defensa de la libertad de expresión. No es que no haya hecho nunca nada por una u otra cuestión, pero eso se puede atribuir prácticamente a todas las personas que vivieron la transición desde el lado opuesto al franquismo. En cuanto a su "dimensión social", tal y como dice mi querido Javier Ortiz, tampoco es un atributo que sirva para distinguir lo bueno de lo malo, y para eso basta el ejemplo de Lola Flores.
Jamás he deseado la muerte de nadie, pero de ahí a decir de una persona fallecida lo que jamás has pensado de ella en vida va un trecho. El dueño de Prisa tuvo una función esencial, a través del diario El país, en la resistencia a los últimos coletazos de la dictadura, pero también la tuvo en el mantenimiento del felipismo y, lo que más me jodió, en su empeño incesante por lograr el acoso y derribo particular de Julio Anguita, a quien convirtió en una especie de chalado culpable de todos los males de la izquierda, y de Izquierda Unida en general. En Andalucía, cuando Chaves perdió la mayoría absoluta, fueron la Cadena Ser y El país quienes se inventaron el concepto de "pinza", hasta el punto de que muchos de los que hoy son compañeras y compañeros míos todavía se la creen, y más ahora, cuando uno de los supuestos progenitores del "gobierno del parlamento" anda por ahí haciendo chorradas de la manita de Javier Arenas. Porque es cierto: mucha culpa de la pérdida de votos y de identidad la tuvo la propia Izquierda Unida, pero otra gran parte del melón la caló un imperio mediático basado en el noviazgo permanente con el partido socialista, fuese como fuese, roldanes, veras y gal incluidos.
Aún recuerdo el día en que Anguita dejó de ser coordinador general. Yo estaba en Madrid, en la asamblea federal donde Julio dijo adiós y se eligió a Gaspar como su sustituto. Acabábamos de salir del hotel y fui a comprar El país al kiosco más cercano, y lo primero que vi fue la entrevista a Santiago Carrillo en la contraportada, poniendo a caer de un burro no sólo a Anguita, sino a toda Izquierda Unida. La editorial del periódico iba más o menos por el mismo camino: hay que acabar con la izquierda rebelde y abrir una nueva etapa de buen rollito con los socialistas. De aquello a lo que tenemos ahora no va un largo trecho, pero lo cierto es que Polanco no sólo consiguió infartar al califa rojo, sino que también ha logrado, al menos en parte, domesticar a la izquierda alternativa.
Y conste una cosa: yo leo El país a diario y nunca leo El mundo. Tengo muy claro que ni uno ni otro dejan a sus periodistas decir lo que quieran, que hay cortapisas, que los columnistas se eligen según el agua que bailen y que, en el fondo, la información que dan no es la que existe, sino la que interpretan. Y a mí no me parece mal. Pero nada de eso impide que Polanco, lo mismo que Pedro Jota o los que mandan en Vocento, tengan una relación de dependencia de ida y vuelta con los que mandan en la política. De ida y vuelta, sí, porque nunca se sabe quién es el rey y quién el vasayo en este juego y, por tanto, los intereses que defienden ambos no son los de la libertad de expresión, sino los del poder y el dinero.
Tocadiscos: U.N.K.L.E. - Burn my shadow. Pulsa aquí para visitar este impresionante (y estresante) videoclip de una de las mejores canciones del disco War Stories, publicado recientemente.
Libre
Publicado el 20.07.2007 en cajón desastre
Entraron en mi casa de una patada en la puerta. Eran las tres de la madrugada, y lo primero que pensé al oír el estruendo fue que se trataba de una bomba de ETA. Pero no: venían a por mí. Entre dos encapuchados vestidos de policía me sacaron de la cama en volandas y me arrojaron sobre una silla del salón. ¡No te muevas! me gritó uno de ellos, apuntándome con su arma, mientras el otro daba indicaciones a sus compañeros, que estaban en posición vigilante a la entrada del piso, para que entrasen e iniciasen el registro.
¡Las manos sobre la cabeza! volvió a espetarme el que me controlaba con la punta del rifle de asalto. Su voz era nerviosa, la adrenalina le empapaba de bilis la respiración y era evidente que tenía la boca seca. Mientras, cajones y puertas se abrían y cerraban, papeles volaban, libros y discos caían desparramados por el suelo. En el trasiego violento de la búsqueda, uno de los encapuchados rozó el botón de mi reproductor de cds y de repente, en medio del desconcierto, comenzó a sonar I feel you, de Depeche Mode, lo cual puso aún más nerviosos a los policías, que se sintieron provocados por semejante arranque desgarrado y trágico. Fue entonces cuando el que me encañonaba empezó a barruntar frases incongruentes, dirigidas a sus compañeros, que entraban y salían de la cocina al salón, del salón a los dormitorios, de los dormitorios al baño, correspondiendo siempre con mensajes igualmente extraños, como si tuviesen un lenguaje secreto para semejantes ocasiones.
¿¡Dónde está!? me gritó una vez, empitonando mi pecho con la punta de su arma. Me sentía tan contrariado que no pude articular palabra.
¡¡¡Dónde está, te digo!!! volvió a repetirme, esta vez con más vehemencia aún.
Mi garganta ahogada apenas pudo responder con un ronquido errático "¿qué, qué, qué?" Eso lo puso todavía más nervioso, casi daba saltos dentro de su propio cuerpo, sus brazos dibujaban contorsiones en la oscuridad y su mirada palpitaba al mismo ritmo que las idas y venidas de los otros tres. Fue entonces cuando dio la orden a los demás, una especie de código tribal de reagrupamiento, y en un segundo se acabaron las pesquisas y me vi allí, sentado, medio desnudo y temblando, rodeado de tipos con sus puntos de mira dirigidos a mi corazón, cegado por un haz de luces rojas.
¡No te hagas el tonto! exclamó, enfurecido. Hemos sido muy benevolentes contigo. Te hemos permitido casi todo durante toda tu vida. Te hemos dejado que pienses que disfrutas de una vida normal. Te hemos admitido, incluso, que critiques a diestro y siniestro en público y en privado. Te hemos soportado cuando has escrito tus chorradas sobre el gobierno, la iglesia, la banca, los poderes que mueven los hilos y que han hecho posible ¡no lo olvides! que vivas como no te mereces… ¡¡¡pero ya has colmado el vaso, así que ahora tú vas a ser bueno, no nos vas a joder más y nos vas a decir dónde has escondido la puta revista!!!
I feel you seguía rompiendo la vigilia a tumba abierta, apagando, desde dentro de mi casa, todos los ruidos de la madrugada. Pero ni un coche en la calle, ni un solo grillo, ningún vecino pareció haberse despertado, el aire que entraba por las ventanas se había paralizado, arrepentido, y las luces mortecinas de las farolas teñían la duermevela de profundo silencio. Y el frío cañón del fusil del jefe de la cuadrilla, inquieto ante una respuesta mía, empezó a arder entre mis costillas. Al fin soy libre, pensé.
(Un editorial de La Codorniz decía: "sillin es a sillon / como cojin es a X / y a mi me importa / tres X si me cierran la revista")