La mano invisible: Arte y Parte

El arte como actitud. Cuando hablo de generar redes, no sólo me refiero al activismo de la calle, ni a ir a todas las manifestaciones, ni a defender todas las causas difíciles. La respuesta social es un collage donde unas personas están en las mareas, otras en los tajos, algunas parando desahucios y las más educando, haciendo pedagogía en valores humanos y generando un futuro distinto desde el ámbito familiar.

Esa composición se teje también con libros, películas, canciones y exposiciones plásticas, lo mismo que dando clases en el colegio o repartiendo folletos en la plaza de abastos del pueblo. Incluso en las instituciones: no estando en venta tu conciencia, sabiendo a quién defiendes y por qué.

Esa actitud existe, sólo hay que tenerla y sumarla. La he encontrado en La mano invisible, película cooperativa dirigida por David Macián, basada en la novela homónima de Isaac Rosa. El séptimo arte provocando e invocando a la conciencia de clase donde más falta hace: convirtiendo el trabajo en un espectáculo, empujando al abismo a una limpiadora, un albañil, un mecánico, una costurera, un camarero, una montadora de piezas, un mozo de almacén o una teleoperadora, avocando a decidir entre ser peones de ajedrez o romper el tablero.

La película sólo ha tenido dos pases en Sevilla. Por suerte, en el segundo (que ha sido este jueves) ha estado el director, con quien hemos podido echar un rato de conversación al final. Él también es parte de nuestra red.

Música para camaleones

El profesorado interino de los conservatorios ha dedicado hoy a la Consejera de Educación, Adelaida de la Calle, tres piezas del repertorio clásico: el Himno a la Alegría de Beethoven, la Sarabande de Haendel y, con todo el simbolismo del mundo, la Marcha Fúnebre de Chopin, rebautizada como “Adelaida Dimisión” por el coro final, que se ha sumado para la ocasión.

El motivo de la huelga de estos trabajadores y trabajadoras, que se inició el pasado 18 de abril y durará hasta final de curso, puedes encontrarlo aquí.

Hace unos días, mi pequeño le comentó a un compañero del cole que su padre es “un youtuber que tiene 14 seguidores”. Eso me ha animado a retomar las grabaciones en vídeo, y qué menos que iniciar este nuevo periodo con una obra tan bonita, tocada en la calle, y maqueada para la protesta. No creas que no emocionó escucharla allí, entre la gente, las pancartas y las banderas, a la sombra institucional del ayuntamiento de Sevilla.

Plaza Nueva en ebullición

La Plataforma Sevillana en Defensa de las Pensiones Públicas nos había animado a participar en la concentración convocada hoy en todo el Estado para llamar la atención sobre “el desmantelamiento del sistema público de pensiones, cuya hucha ha esquilmado el Gobierno de Rajoy hasta dejarla en menos del 12 % del fondo inicial existente, poniendo así en peligro que se puedan garantizar los pagos de dichas pensiones”.

Como afirma el comunicado que envió días pasados la plataforma, “Esto obedece a una campaña encubierta organizada con la finalidad de desprestigiar las pensiones públicas, porque quieren que todo el mundo se pague un sistema privado de pensiones para favorecer a las aseguradoras, lo que representa una estafa a las clases populares para enriquecerse a su costa”.

En Plaza Nueva, además, hemos coincidido con otros colectivos: trabajadores despedidos de Lipasam, que cada día echan allí la mañana entre las 9 y las 13 h.; y también con docentes interinos/as del Conservatorio, que llevan semanas en huelga. Como un cuaderno abierto, a un lado, todo listo para el bullicio de la Feria del Libro, y al otro, aún a la sombra del edificio del ayuntamiento, nubes humanas con petos, banderas y pancartas.