¡Viva el Mal!

Una huelga donde nazca el silencio
Para oír los pasos
del tirano que se marcha. (Gioconda Belli)

Hoy hemos desayunado chantaje en Dos Hermanas. La cosa da para escribir un best seller de esos de mil páginas sin un sólo adjetivo: todo acción. A veces, lo real contiene más imaginación que lo ficticio, desde Pulp Fiction ya no se dice “la vida es una tómbola” porque queda demasiado inocente para los tiempos que corren.

Luego, más o menos a la hora prevista, la manifestación bajo la lluvia hasta Asaja. Cuando llegamos, los señoritos de las tierras sevillanas nos aguardaban con sus propias pancartas: “Por la supervivencia del campo”, “Sin agricultores el campo se queda sin empleo” y “Por un convenio justo y razonable”. Impresionante, parece que quienes están pasando hambre son los empresarios, que son ellos los que recogen los cultivos, que la culpa de que no se firme el convenio la tienen los que pasan hambre y cobran cuatro perras por deslomarse e hincharse las manos. Podrían haber puesto pancartas más acordes a lo suyo: “Queremos que retorne la esclavitud ¡ya!”, o la siempre sugerente proclama de la Bruja Avería “¡Viva el Mal! ¡Viva el capital!”. A partir del viernes, huelga.