Hay personas expertas en leer muchas páginas rápidamente, en diagonal. Yo me estoy convirtiendo en una de esas personas, sobre todo cuando se trata de documentos políticos o noticias; si veo algo que requiere detenimiento, me paro y subrayo con la mirada, pero si no es necesario, basta con repasar de esquina a esquina y de arriba a abajo para hacerme un resumen fiable del texto.
Pero si algo he aprendido a hacer bien en los últimos tiempos es leer correos electrónicos a gran velocidad y sin borrar ninguno importante: treinta y dos minutos exactos para revisar los doscientos y pico (por suerte, en verano recibo menos) que tenía en mi bandeja de entrada de la última semana, algunos con archivos adjuntos y otros con petición de reenvío o respuesta.
A nuestro alcalde le va sucediendo lo contrario: argumenta en diagonal y echa media hora en explicar algo que no requiere más que dos o tres minutos. Esto último es admisible, aunque él se impacienta cuando lo hacen los demás. Lo primero no lo es, pero a veces cuela.
Las estadísticas dicen que en mayo y junio de este año, que son los meses en los que han estado estos hombres (los agentes de movilidad), los accidentes de tráfico han bajado en Dos Hermanas con respecto a los meses anteriores y a los mismos meses del año pasado.
Ignoro cuáles son esas estadísticas. Toscano tiene por costumbre utilizar datos que nadie conoce. No sé si es el caso, pero alguna vez me he dado cuenta de que se los ha inventado (hablando de cosas que él no sabía que yo sí conocía). Decir que hay menos accidentes porque hay más personas dedicadas a controlar el tráfico es una obviedad. Si con 18 nuevos agentes la cosa hubiera empeorado ¡acabáramos!, podría pensarse. ¿Acaso no habría muchos más muertos si la guardia civil abandonase los controles de las carreteras y desapareciesen los radares?
Puedes leer en diagonal, pero lo que entiendes y explicas debe ser horizontal, no un camino sinuoso y con más gadgets que el bolsillo de MacGiver. Orwell lo llamó ‘neolengua’. No muy lejos de eso queda el retruécano informativo de El Nazareno de la semana pasada, digno del Ministerio de la Verdad: se publica la contrainformación a una noticia que los lectores desconocen. No se hace referencia alguna al asunto del Plan Municipal de Empleo de ABC, pero sí se copia/pega la nota enviada desde el gobierno local, un rizar el rizo que ha tenido el efecto contrario al pretendido: en vez de quitar hierro, ha despertado la curiosidad de quienes no se habían enterado de nada. Está claro que no vivimos en Noruega.
Una de las cosas que más chocan al lector español cuando se entra por primera vez en la serie Wallander (Tusquets) es que todo el mundo se trata de tú. No puede haber un símbolo más potente de una sociedad igualitaria (Guillermo Altares, en El país).
Los representantes políticos son elegidos en las urnas, pero, además, sus actividades son permanentemente controladas por votantes y medios de comunicación a través de una cultura de la transparencia, de cercanía de los políticos a los ciudadanos, de tolerancia hacia las ideas diferentes y de libertad de expresión (Víctor Lapuente, en El país).
(Dos opiniones idílicas, pero bueno…)
El meollo de la cuestión: ¿cuál es la relación entre el Plan Municipal de Empleo y los supuestos empadronamientos falsos? Según el gobierno local, esa relación es "extraña" y "sorprendente", pero se supone que si el juzgado ha pedido todos los expedientes del último año del PME, será porque la investigación judicial relaciona lo uno con lo otro de alguna manera. En mi opinión, y en lo que a Izquierda Unida respecta, hay que mantener la prudencia y esperar a que ese causa-efecto se produzca, si es que finalmente se produce. Si negativa es la corrupción política, tanto o más es aplicar la presunción de culpabilidad como principio. Hay cosas que no encajan, pero la disparidad de información entre lo que dice ABC y lo que asegura Toscano no permite vislumbrar, por ahora, ningún indicio que decante razones hacia un lado u otro. Por lo pronto, la junta de portavoces que pedimos el pasado 20 de julio se celebrará el viernes 29. No sé si ahí sacaremos algo más en claro o, por contra, tendremos que esperar a que el juzgado termine sus pesquisas.
Sea como fuere, parece evidente que Dos Hermanas ha dejado de ser ese territorio comanche en el que nunca pasaba nada. Burda manipulación mediática de la derecha o principio del fin de la impunidad de un régimen, nuestra ciudad ya está en el mapa (en el punto de mira, dirán otros). Los próximos cuatro años no van a ser como los cuatro últimos, y todo indica que en 2015 (parece lejos) la cuestión ya no se ceñirá al soporífero trantrán de si el PSOE perderá la mayoría absoluta, sino si llegará siquiera a ganarlas. En lo que a mí/nosotros concierne, el cometido debe seguir siendo leer en diagonal y explicar en horizontal, detenerme en las intersecciones, sin tergiversar las conclusiones y sin dejar de revisar el correo con detenimiento.