Los abrazos rotos

Tantos años después de Pepi, Luci, Bon… y todavía hay quien se mete a ver una película de Almodóvar con más despiste que un girasol en un eclipse. Como es un autor cuyos estrenos gozan de mucha publicidad –para ser de aquí-, siempre te encuentras en la sala con alguien que empieza a quejarse a la tercera escena de sexo, o que se sale antes de que se acabe la cinta. Fue el caso de Los abrazos rotos, el fin de semana pasado en la sesión de las 19,30 del domingo en el Cineápolis de Dos Hermanas.

No seré yo quien afirme que Almodóvar es el Woody Allen de nuestro país, pero desde luego sí tienen en común las filias y fobias que despiertan sus obras cinematográficas. Obviamente, el Almodóvar de hoy poco tiene que ver con el de la movida madrileña, está perfectamente instalado en la cumbre de los elegidos por el stablishment cultural y en sus estrenos no faltan ministros (más bien ministras), cantantes de ayer y hoy, chicos y chicas almodóvar y gente de la moda en sus diversas variantes, desde diseñadores hasta cirujanos de estética. Pero eso, si somos capaces de separar el grano de la paja, no da ni quita al director, ni a su trabajo.

Supongo que habrás oído o leído mil veces que Los abrazos rotos pretende ser un homenaje al cine y por eso hay una película dentro de otra, con sus correspondientes reverencias a directores admirados. Esos homenajes, y la costumbre de explicarlo todo hasta el mínimo detalle, tal vez alarguen demasiado una historia que me gustó más que La mala educación y menos que Volver, por situarla en alguna parte de su etapa retrospectiva-autobiográfica.

Por destacar, destacaría la actuación de Blanca Portillo y el enorme diálogo entre Carmen Machi (menudo puñetazo que da a Ana Botella) y Penélope Cruz, casi al final de la película, que recuerdan a lo mejor de Mujeres al borde de un ataque de nervios. Y, como siempre, pero tal vez menos presente, la banda sonora de Iglesias, que da las pinceladas dramáticas necesarias y crean el ambiente idóneo a las escenas.

Sorpresas

Mira que soy reacio a poner pliegos de firmas. Mira que, al menos aparentemente, resulta vago eso de "firmar contra la crisis". Mira que, aunque la mesa que pusimos llevaba documentación con propuestas y medidas para salir del agujero, la gente sólo veía la fatídica palabra en nuestros carteles y se acercaba decidida para dejar sus datos, por generación espontánea, como deseosa de que alguien atendiera a su queja, ansiosa de que alguien fuese consciente de que está pasándolas canutas. 

He recibido una lección y una sorpresa. Pensaba que la primera vez que hacíamos algo propio en Dos Hermanas, desligándolo de la convocatoria provincial del Foro Social, no iba a tener ningún eco y sólo se iban a acercar las personas ya militantes y convencidas. Pero no. En sólo un rato, decenas de ciudadanos y, sobre todo, ciudadanas que no conozco de nada, han mostrado su reacción ante lo que está pasando. 

Sé que no es más que un acto simbólico, una pataleta. Pero me he dado cuenta de que la gente firma porque sabe que ZP vendrá de Londres sin respuestas, pero, eso sí, nos regalará una t-shirt que pondrá: mi presidente ha estado en el G20 y me ha traído esta camiseta.

;-))

Este Darwin es un cachondo. Mira lo que ha hecho con el portavoz socialista de nuestro pueblo grande, Agustín Morón. Impagable.

Pie en pared

Viniendo de Montequinto, de charlar con gente de la asociación de vecinos Nueva Europa, oigo por la radio una demoledora entrevista a un abogado de la Unión de Propietarios de Viviendas Familiares con Hipotecas con Intereses Impagables (que sí, que no es coña, que puedes visitarlos aquí). Cuenta que en nuestro país ya hay 340.000 familias sometidas por los bancos a procedimientos de desalojo de sus viviendas por impago de 3 meses de sus hipotecas. En estos casos, según la ley española, pasados esos tres recibos, el banco te obliga a pagar el total del préstamo concedido y, si no lo haces, tu vivienda será subastada al mejor postor.

Y ya estás en la calle, sin sitio donde vivir y ¿sin deudas? En absoluto, nada de eso, porque si tu casa vale 150.000 euros, por poner un precio, quien se haga con ella mediante subasta va a llevársela por mucho menos. Y si, por ejemplo, paga 90.000 euros, el resto seguirás debiéndoselo al banco. Eso significa que te embargarán tus cuentas, tu nómina, si la tienes o cuando la tengas, que entrarás en los registros de morosos, que no volverás a tener préstamos para comprar ni una lavadora y que, por supuesto, ni tú ni tu familia podréis levantar cabeza.

Dice este hombre de la UPVFH… que en este tema las leyes de nuestro país son tremendamente antisociales, comparadas con las de los países anglosajones. En Gran Bretaña, por ejemplo, es el Estado el que paga tu vivienda, por vía judicial, convirtiéndose en tu acreedor hasta que se salde la deuda; vamos, que seguirás siendo pobre, pero al menos no te quedarás sin techo.

¿Cuántas personas son 340.000 familias? Y, permíteme un localismo: ¿Cuántas de esas familias son de Dos Hermanas?

Como dice un amigo, ya va siendo hora de poner pie en pared.

Lola Palacios

@LaLolaPalacios Soy quien soy y estoy donde estoy para cambiar esta sociedad y este mundo... sin mas marcos que los que yo me pongo... no me encuadres, que te puedes equivocar! http://unquipusdelibros.blogspot.com

Fran García Parejo

@FranGParejo Alguien normal que se mete en demasiadas cosas a la vez, además soy concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Dos Hermanas · http://ilterrone.wordpress.com

Izquierda Unida
Dos Hermanas

@iudoshermanas Asamblea Local Izquierda Unida Dos Hermanas
Pl. Alcalde Manuel Benítez Rufo, 1
Tfno: 955083861/62
http://www.iu-doshermanas.org