¿En qué difiere una organización política 2.0 de una tradicional? No en cuantos blogs o videos colgados en YouTube tenga, sino en una nueva forma de establecer la comunicación. Una comunicación simétrica, en la que el ciudadano es receptor de un mensaje, pero también puede convertirse en emisor. Una nueva cultura política en la que los dirigentes políticos influyen, pero también se dejan influir.

