24.01.2022

Aprovechar la historia de un bulo para conocer más (y mejor) sobre los efectos de las macrogranjas en la salud, el medio ambiente y el empleo

Olvídate de bulos interesados e irresponsables, asumamos la evidencia y actuemos consecuentemente: el modelo de producción y consumo actual es insostenible y vivimos una crisis ecosocial con pérdida de biodiversidad, cambio climático y contaminación que amenaza con destruir la vida en el planeta. En la cuenca mediterránea esto será más rápido y grave, con la desertificación y las sequías, además de los fenómenos climáticos extremos. Es importante hacer cambios en nuestro modelo para que sea sostenible. Aquí te dejo argumentos suficientes sobre los efectos del consumo excesivo de carne, la producción industrial y sus impactos y la política del Ministerio de Consumo en esta materia, para que puedas contrastarlos con cuñadismos y propagadores de fakes.

Hablemos de los efectos directos de la “carne”.

La evidencia científica viene demostrando desde hace décadas que el consumo excesivo de carne tiene un serio impacto sobre nuestra salud y la de nuestro planeta. A nivel mundial, según la FAO, solo la ganadería representa el 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). En España, los productos de origen animal son responsables del 80% de las emisiones asociadas a nuestra dieta. La ganadería en España es responsable del 9% del total de las emisiones de efecto invernadero.

En 2020, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se sacrificaron en España 910 millones de animales en mataderos. La Estrategia de la Granja a la Mesa de la Comisión Europea o el Informe España 2050 apuestan por una reducción de la ingesta de carne a la vez que impulsan una producción agroalimentaria y un consumo más sostenibles.

Pero… ¿toda la forma de producción de carne es igual?

No es igual. Hay que diferenciar entre la ganadería extensiva, social y familiar, que es sostenible ecológicamente y en la que el ganado además cumple con funciones de protección anti-incendios, por ejemplo. Esa ganadería crea empleo, arraiga la población al territorio y permite producir alimentos de alta calidad.

Frente a ese modelo está la ganadería intensiva (o industrial) y su exponente máximo, las macrogranjas, caracterizada por una producción masiva, rápida y lo más barata posible, lo que conlleva unos mayores costes ecológicos (mayores emisiones de gases de efecto invernadero, mayor uso de fertilizantes químicos, mayor contaminación de suelo y de agua…), peor calidad del producto y escasísima creación de empleo. Este tipo de producciones se caracteriza por el hacinamiento de miles de cabezas de ganado en condiciones tales que a veces los animales no se pueden siquiera mover y son engordados mecánicamente hasta el momento del sacrificio. 

De acuerdo con los datos del Ministerio de Transición Ecológica, el 30% de las estaciones de control de las aguas subterráneas y el 50% de las superficiales indican mala calidad del agua debida a nitratos. La Comisión Europea abrió un expediente contra España en 2018 y ha requerido medidas en 2020 precisamente para atajar este problema creado especialmente por la ganadería industrial. Hay Comunidades Autónomas que tienen casi la mitad de su territorio contaminado por exceso de nitratos. Una contaminación que ha aumentado un 50% en cuatro años.

En la Unión Europea encontramos noticias muy recientes sobre este tema. Holanda crea un ministerio para reducir el impacto de las cada vez más grandes granjas porcinas. Alemania declara la guerra a la carne de baja calidad. El nuevo ministro de agricultura declaró que «la calidad general de los alimentos en Alemania es baja, y también el valor de los alimentos» Así lo denunció el nuevo ministro: «Ya no debería haber precios de oferta. Llevan a las granjas a la ruina, impiden el bienestar de los animales, promueven la extinción de especies y dañan el medioambiente. Quiero cambiar eso»; y agregó «El precio de los alimentos deberían expresar la «verdad ecológica».

¿Cuáles son los impactos que generan las macrogranjas?

  • Salud. La ganadería industrial es la principal consumidora masiva de antibióticos en el mundo. Esto contribuye significativamente a la pérdida de eficiencia de estos medicamentos. Por otro lado, las grandes y recientes crisis de seguridad alimentaria en el mundo vienen de la mano de la ganadería industrial: vacas locas, gripe aviar, gripe porcina, salmonella, listeria…
  • Medioambiental. Además de las emisiones de gases de efecto invernadero, las granjas intensivas generan una cantidad de purines que sobrepasa la capacidad de absorción de los suelos y, lo que en un principio parece un hecho positivo, se convierte en un grave desastre ecológico por contaminación de suelos y acuíferos. 
  • Social. Los municipios con macrogranjas pierden población y empleo ganadero a mayor ritmo que aquellos donde existen explotaciones extensivas, familiares y sostenibles, impactando además a otros sectores como el turismo. En la última década más de 21.000 pequeñas explotaciones de porcino han cerrado en todo el país, mientras la industrialización del sector sigue batiendo récords (con más de 52 millones de animales sacrificados en un año y más de 4,5 millones de toneladas en canales) que llevan camino de duplicar la demanda local.
  • Inseguridad alimentaria. Entre el 75% y el 80% de la superficie agraria mundial se destina a producir alimentos para animales, no a producir alimentos para consumo directo humano. Un mayor consumo de carne implica un aumento del uso de tierra, fertilizantes, pesticidas y agua, impidiendo cada vez más la satisfacción de las necesidades nutricionales básicas de los pobres de todo el mundo.

¿Qué ha dicho nuestro Ministro de Consumo, Alberto Garzón?

Como competente en materia de consumo, nuestro compañero tiene la obligación de proporcionar información y sensibilización a la población sobre hábitos de consumo responsables, saludables y sostenibles. Es por ello por lo que, en numerosas ocasiones ha explicado las consecuencias que tiene para nuestra salud y el planeta el consumo excesivo de carne de nuestra dieta, así como el consumo excesivo de otros alimentos.

Alberto Garzón ha defendido públicamente el consumo de carne de proximidad, de calidad y sostenible, que es el que procede de la ganadería extensiva, social y familiar. Promoviendo hábitos responsables, saludables y sostenibles como consumidores, estaremos cuidando nuestra salud y la del planeta, además de que ayudamos al sostenimiento, viabilidad y futuro del empleo familiar ganadero y a luchar contra la despoblación rural.

Nuestro compañero ha defendido que la calidad de la ganadería tradicional y extensiva es mayor que la de la ganadería industrial. Además, genera más empleo, menor impacto ambiental, mejores cuidados a los animales y arraiga a la población en el territorio. Por eso promueve las pequeñas y medianas explotaciones familiares frente a las macrogranjas.

¿Qué ha puesto en marcha el Ministerio de Consumo para apoyar la ganadería extensiva, social, familiar y sostenible?

Además de las campañas de información y sensibilización, el Ministerio de Consumo está trabajando medidas para favorecer la conexión entre pequeños productores y consumidores, y para garantizar la seguridad y el bienestar animal. Las tres principales medidas son:

— Real decreto de flexibilización del paquete higiénico sanitario para pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas (aprobado en diciembre de 2020). Donde se facilita que pequeños productores vendan directamente a consumidores desde las propias explotaciones. Estas son principalmente unifamiliares con notable presencia de mujeres. Además, cumple con una demanda histórica del sector y de las organizaciones agrícolas que llevaba años aparcada.

— Real decreto de flexibilización y apoyo al comercio minorista (aprobación prevista para este 2022). Cuyo objetivo es facilitar la distribución de proximidad y cercanía de productores locales en el pequeño comercio y mercados, facilitando degustaciones, la venta directa de productos y la reducción del desperdicio alimentario. Además, cumplirá con una demanda histórica de las organizaciones del pequeño comercio. 

— Real decreto de videovigilancia en mataderos (aprobación prevista para este 2022). Es una garantía de bienestar animal que permite vigilar el proceso en que los animales están en el matadero.

Por otro lado, el pasado septiembre, el Gobierno sacó a participación pública el Real Decreto por el que se establecen normas básicas de ordenación de las granjas bovinas donde se pretende limitar el tamaño de las nuevas granjas de vacuno en 850 cabezas.

¿La denuncia del impacto de las macrogranjas frente a la ganadería extensiva es única del Ministerio de Consumo?

No. Izquierda Unida y Unidas Podemos llevan años luchando contra los efectos de las macrogranjas y llevan incorporados a sus programas propuestas de impulso a la ganadería extensiva, social y familiar frente a los modelos insostenibles social y ambientalmente.

Prácticamente en todas las Comunidades Autónomas hay plataformas sociales y ciudadanas en contra de la proliferación de estos modelos en la que participan un amplio abanico político, incluido PSOE. Ha habido una gran cantidad de manifestaciones en la conocida como España vaciada precisamente como protesta contra las macrogranjas.

Aquí, para finalizar, algunos ejemplos que harían sonrojar a algunos que… bueno, esos que tú y yo sabemos y que ya no se sonrojan por nada.

  • El sindicato UPA, que ahora ha denunciado el “ataque” del Ministro de Consumo, pidió en 2018 a la Unión Europea que el modelo de macrogranjas fueran prohibido
  • Algunos Gobiernos autonómicos, como el de Castilla La Mancha (PSOE), ha anunciado una moratoria en la implantación de macrogranjas.
  • En Yecla (Murcia) PSOE, PP, IU y Cs han presentado una moción conjunta contra una macrogranja.
  • El Pleno del Ayuntamiento de Albacete rechazó la implantación de macrogranjas en su término municipal o cercanos, con el apoyo de PSOE, UP, Cs y PP.
  • En septiembre de 2020, el Grupo Socialista llevó a la Diputación de Palencia una propuesta de rechazo a las granjas porcinas intensivas, aprobándose por unanimidad.
  • En noviembre del 2021, el PSOE en Castilla y León presentó una moción en las Cortes para la defensa de la ganadería extensiva frente a las macrogranjas. Esta moción fue rechazada con los votos en contra de PP y Cs.
  • El PSOE de Granada y Jaén llevaron en febrero del 2019 una Proposición No de Ley contra la macrogranja de Dehesas de Guadix y de este tipo de instalaciones.
  • La Ponencia Marco del PSOE (octubre 2021) número 1605 dice: “La ganadería extensiva, por los beneficios ambientales que genera y por su importancia social y económica en zonas con limitaciones naturales y otras dificultades, debe contar con un apoyo diferenciado tanto en el apoyo a la renta, su modernización y mejora del valor añadido de sus productos, como en la articulación de medidas de compensación ágiles y adecuadas por la protección de su ganado en zonas de convivencia con grandes carnívoros”.
  • En Quintanar del Rey (Castilla La Mancha), con alcaldía del PSOE hay un apoyo de todos los grupos políticos del Ayuntamiento (PSOE, PP y Unidas Podemos) de cuyo edificio cuelgan grandes pancartas donde puede leerse «No a la macrogranja. La salud es lo primero».»