29.07.2021

25N: A la calle contra las violencias machistas

Cuando los informativos hablan de una mujer asesinada por su marido o pareja, la cultura social tiende a identificar el problema de la violencia de género como algo que sucede en el entorno familiar. Pero culminar un acto entre las cuatro paredes del lugar del crimen no significa que sea allí donde nació. El crimen machista es la consecuencia privada y más denigrante de una conciencia colectiva que lleva inoculado históricamente el germen del patriarcado.

Nada es inocente en ese dominio: ni los chistes de las secretarias, ni los anuncios de detergentes, ni¬†el tuit de Garc√≠a Albiol sobre la lavadora de su mujer.¬†Igual sucede con la homofobia, sobre todo en los hombres, o el racismo y la xenofobia, tan entroncados todos con el clasismo (un futbolista¬†africano es admirado, un alba√Īil africano¬†viene a quitarnos el trabajo).

Por esa raigambre que llevamos desde hace siglos, la violencia machista no se erradica sólo con medidas orientadas al ámbito doméstico, sino haciendo frente a las estructuras patriarcales incrustadas en la sociedad. Y para ello es fundamental hacer políticas de prevención, sensibilización y detección, que engloben la violencia contra las mujeres de forma integral, que partan del origen estructural de la violencia y que sean capaces de detectar las diferentes formas de expresión de la violencia machista. Que un presentador de televisión haya metido la pata a raíz del juicio a esos chusmas que se hacen llamar La Manada, es un ejemplo de hasta dónde nos traiciona el in-consciente.

El patriarcado genera supremac√≠a por sistema. Cuando una mujer trabaja gratis 58 d√≠as al a√Īo, se est√° condicionando¬†su autonom√≠a econ√≥mica para mantenerla subordinada. Desde el ¬ęmujer ten√≠as que ser¬Ľ cuando se comete un error conduciendo el coche, hasta la catalogaci√≥n de¬†mujeriego/pichabrava/donjuan¬†frente a puta/calientapollas/mujerzuela, pasando por la¬†cantinela del ¬ęsexo d√©bil¬Ľ o el lenguaje de ciertos youtubers, el machismo no s√≥lo es un problema entre un hombre y una mujer: es una cuesti√≥n de Estado, de modelo econ√≥mico, de convicciones religiosas… en definitiva, de desigualdades socioculturales. El machismo mata porque es un rasgo definitorio de una sociedad que favorece las diferencias. Una sociedad sin clases no necesariamente acabar√≠a con el machismo, pero al rev√©s, sin duda, lo alimenta.

Este s√°bado salimos a la calle a gritar contra las violencias hacia las mujeres. En la manifestaci√≥n de Sevilla, que sale de Plaza Nueva a las 12,30 h., en IU Sevilla llevaremos una pancarta¬†con el mensaje: Frente a la violencia patriarcal, Igualdad radical. Te animo a acompa√Īarnos.

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