30.05.2020

Recopilando

Ha finalizado una semana en la que nos hemos querido volcar con el Día Contra la Violencia Machista, como ya hicimos el año pasado y como corresponde a una organización política que tiene en el feminismo uno de sus principios identitarios. La colaboración de nuestra militancia ha sido fundamental a la hora de poner cariño a esta reivindicación.

Este domingo hemos estado apoyando a las trabajadoras de Ayuda a Domicilio en Espartinas, 16 mujeres contratadas a razón de dos horas diarias por un servicio público que el ayuntamiento (único con gobierno de Ciudadanos en la provincia) pretende privatizar.

Aquí tienes un resumen fotográfico de la semana:

La semana que entra tocará Sevilla (lunes), El Viso del Alcor (martes), dos tardes en Albaida del Aljarafe (miércoles y jueves) y Congreso del PCE en Madrid (viernes y sábado).

25N: A la calle contra las violencias machistas

Cuando los informativos hablan de una mujer asesinada por su marido o pareja, la cultura social tiende a identificar el problema de la violencia de género como algo que sucede en el entorno familiar. Pero culminar un acto entre las cuatro paredes del lugar del crimen no significa que sea allí donde nació. El crimen machista es la consecuencia privada y más denigrante de una conciencia colectiva que lleva inoculado históricamente el germen del patriarcado.

Nada es inocente en ese dominio: ni los chistes de las secretarias, ni los anuncios de detergentes, ni el tuit de García Albiol sobre la lavadora de su mujer. Igual sucede con la homofobia, sobre todo en los hombres, o el racismo y la xenofobia, tan entroncados todos con el clasismo (un futbolista africano es admirado, un albañil africano viene a quitarnos el trabajo).

Por esa raigambre que llevamos desde hace siglos, la violencia machista no se erradica sólo con medidas orientadas al ámbito doméstico, sino haciendo frente a las estructuras patriarcales incrustadas en la sociedad. Y para ello es fundamental hacer políticas de prevención, sensibilización y detección, que engloben la violencia contra las mujeres de forma integral, que partan del origen estructural de la violencia y que sean capaces de detectar las diferentes formas de expresión de la violencia machista. Que un presentador de televisión haya metido la pata a raíz del juicio a esos chusmas que se hacen llamar La Manada, es un ejemplo de hasta dónde nos traiciona el in-consciente.

El patriarcado genera supremacía por sistema. Cuando una mujer trabaja gratis 58 días al año, se está condicionando su autonomía económica para mantenerla subordinada. Desde el «mujer tenías que ser» cuando se comete un error conduciendo el coche, hasta la catalogación de mujeriego/pichabrava/donjuan frente a puta/calientapollas/mujerzuela, pasando por la cantinela del «sexo débil» o el lenguaje de ciertos youtubers, el machismo no sólo es un problema entre un hombre y una mujer: es una cuestión de Estado, de modelo económico, de convicciones religiosas… en definitiva, de desigualdades socioculturales. El machismo mata porque es un rasgo definitorio de una sociedad que favorece las diferencias. Una sociedad sin clases no necesariamente acabaría con el machismo, pero al revés, sin duda, lo alimenta.

Este sábado salimos a la calle a gritar contra las violencias hacia las mujeres. En la manifestación de Sevilla, que sale de Plaza Nueva a las 12,30 h., en IU Sevilla llevaremos una pancarta con el mensaje: Frente a la violencia patriarcal, Igualdad radical. Te animo a acompañarnos.

Día de la Música

Con 15 años, en la antigua Estación de Atocha, mi primer viaje solo (Sevilla-Madrid-Valladolid). Un señor mayor, muy británico, destripa la situación del turismo en España. Hace más de tres décadas de eso, lo único que pongo en pie, con absoluta certeza, es que en mi cabeza estaba sonando un tema de The Police…

Conservo centenares, si no miles, momentos de mi vida con referencia sonora. Qué sería de mi adolescencia sin decenas de canciones de cantautores, ahora abandonados. Qué sería de mi carácter sin haberme aprendido -y aprehendido- de memoria las letras de Santiago Auserón o Antonio Luque. Qué sería de mi amor por el cine de Kieslowski sin la música de Preiner, qué del sexo sin Esclarecidos o Jay-Jay Johannson, qué del sentido de la existencia sin las nueve sinfonías de Beethoven aprendidas de pe a pa, de los inviernos sin The Smiths, New Order o The Duruti Column, de los veranos sin Belle and Sebastian. Qué sería del azúcar sin The Sugarcubes, de la nieve sin Tariverdiev, de Brooklyn sin Grizzly Bears, del fuego sin Arcade Fire o de la playa sin Pauline en la Playa.

Cómo habría leído Rayuela sin el jazz; cómo de revolucionario habría sido sin Shostakovich; cómo podría conocer a dios, siendo ateo practicante, sin Bach; de qué forma habría entendido la sencillez, los momentos más hermosos de lo cotidiano, sin La Buena Vida o el único disco de Family; cómo podría acordarme de la navidad del 87 en el Mamma Luna sin los fotogramas de mi amigo Pablo bailando (y mira que es difícil bailarla) Un error de apreciación de La Dama Se Esconde. Cómo podría agradecer la profundidad de las noches sin sonidos electrónicos, desde ayer Brian Eno hasta hoy Julia Holter.

Qué sería yo, en definitiva, sin Massive Attack, sin los momentos más sombríos con Joy Division, los más eufóricos sin Depeche Mode, los más íntimos sin Dominique A o Françoiz Breut. Qué sería este trozo de carne y algo de cerebro sin Debussy, sin Erik Satie y sin Philip Glass. Qué sabría yo de Malí, Turquía, Suecia o Islandia sin pensarlas con música. Como habría mantenido el tipo durante los dos últimos años sin el baño de cercanía y pseudo-realidad de Carrie & Lowell, el más hermoso tributo a un padre y una madre que se van.

Radiocassetes quemados a base de cintas arrasadas de tanto trote. Discos de vinilo rallados/rayados de tanto surcarlos. Cedés apilados en cajas por todas partes y colecciones cutres de grandes obras clásicas. Miles de copieteos en sus diferentes modalidades históricas: de cassete a cassete, de elepé a cassete, de vhs a vhs, de vhs a dvd, descargas de mp3 en ordenador, de cd a cd, a dvd… Nadie podrá negar que mis discos piratas no se han amortizado en conciertos, compras de originales y promoción de artistas. Y ahora, decenas de listas en Spotify, que me pongo para ducharme, para leer, para afeitarme, simplemente para tumbarme en la cama y hacer como que no hago nada: puro placer, escaso, pero intenso.

No es que le deba mucho a la música: es que soy, bueno o malo, por todo lo que la música me ha dejado (y deja) dentro. Celebrar el Día de la Música es una cosa nimia, sin importancia, comparado con toda la salud, la belleza y la fuerza sentimental con que es capaz de atravesarme. El piano que tenemos en casa es más humano que el 90 por ciento de los seres humanos que aparecen en los telediarios.

Arvato: ERE machista

Hoy hemos vuelto a acompañar a los trabajadores y trabajadoras de Arvato Bertelsmann Sevilla, que han vuelto a protagonizar otro día de huelga y una manifestación por el centro de la ciudad, coincidiendo con la última reunión prevista en el periodo de negociaciones del expediente de regulación de empleo (ERE) extintivo promovido por la empresa, para despedir a casi 200 personas y cerrar el centro de trabajo.

La multinacional sigue en sus trece: quieren cerrar porque «estratégicamente» la no le interesa mantener su plantilla en Sevilla. Como ocurre con la mayoría de los monstruos empresariales que trabajan en todo el mundo, no es que esté en quiebra, sino todo lo contrario: simplemente, borran del mapa una mota de polvo, como quien se quita un punto de caspa de la chaqueta. Así de sencillo, así de cruel.

El próximo 25 de noviembre celebramos el Día Mundial contra las Violencias Machistas. Los despidos de Arvato también lo son: es la violencia del sistema, que exprime a una teleoperadora en el trabajo y la aparta del «mercado laboral» cuando viene en gana porque siempre habrá alguien que cobre menos, tenga peores condiciones y más miedo a ser despedida. Y no pasa nada.

Interpretar

Día Mundial de la Filosofía, coincide con el aniversario del nacimiento de Saramago, buen día para recordar que no somos mejores por leer mucho, sino por saber interpretar lo que leemos.

También es el primer día de trabajo de nuestra compañera Gertru Vargas, flamante responsable de Acción Política de IU Andalucía. En lo orgánico, las piezas van encajando, pero creo que lo más importante, lo más poderoso de esta nueva etapa, es la ilusión. La ilusión de que ahí afuera, que no es afuera porque es de donde venimos y donde estamos, hay tanto, un mundo nuevo, por hacer.